Natalia Godoy escribió y lideró el estudio de caso con la orientación de Luis Gabriel Cuervo quien lo revisó. Los doctores Silvana Luciani y Xavier Bonfill fueron los revisores externos del estudio de caso.
¿Cuál es el tema? Orígenes inesperados del tratamiento contra el cáncer
Como ha sucedido con muchos descubrimientos científicos, el azar y la casualidad han fomentado la innovación para la producción de nuevos tratamientos. El origen de la primera quimioterapia antineoplásica eficaz se basó tanto en la investigación minuciosa como en los hallazgos fortuitos derivados del uso del gas mostaza como arma durante la Primera Guerra Mundial. Hasta entonces, la mayoría de los tratamientos contra el cáncer avanzado habían sido ineficaces [1].
El gas mostaza, también conocido como mostaza azufrada, es un agente de guerra química con efecto vesicante sintetizado por Frederick Guthrie en 1860 [2]. Fue un arma de amplio uso por ambas partes del conflicto durante la Primera Guerra Mundial, con efectos muy nocivos e incluso mortales. Fue responsable de 1 205 655 víctimas no fatales y 91 198 muertes [3]. La toxicidad de este agente varía en función de la dosis [4]. Los efectos van desde síntomas leves, tales como irritación de la piel y conjuntivitis hasta lesiones pulmonares graves producidas por la inhalación del gas.
De la investigación a la práctica: cómo se descubrieron los primeros agentes quimioterapéuticos
La quimioterapia es una terapia empleada en el tratamiento del cáncer. Consiste en emplear diversos fármacos para destruir células cancerígenas y reducir o eliminar completamente la enfermedad. Los medicamentos empleados son denominados antineoplásicos o quimioterápicos. Estos tienen efectos secundarios en mayor o menor medida por que actúan en las células malignas y en las sanas, indistintamente. Los tumores malignos se caracterizan por que sus células están alteradas, modificándose el mecanismo habitual de división, comenzando a dividirse descontroladamente e invadir y afectar los órganos vecinos y a distancia.
El tratamiento quimioterápico está destinado a eliminar a las células mientras están en proceso de división; cuanto mayor sea la velocidad de división de las células, más sensibles serán al tratamiento. Según Óscar Niño, oncólogo en el Servicio de Oncología del Hospital Universitario La Fe de Valencia, los diferentes agentes quimioterápicos actúan parando el ciclo de vida de las células en sus diferentes fases, generando un efecto cito-tóxico que frena la replicación celular y provoca la muerte de la célula. Conforme pasa el tiempo, el tumor disminuye de tamaño gracias al empleo de estos fármacos. En los casos de cáncer de mama, el tratamiento de quimioterapia se suele iniciar después de una intervención quirúrgica como tratamiento complementario, para prevenir metástasis.