Efectos secundarios de la quimioterapia

Los fármacos utilizados en el tratamiento de quimioterapia se denominan agentes biológicos diana-específicos o target; estos actúan directamente sobre las proteínas y los mecanismos usados en el crecimiento de las células afectadas por el cáncer. Los efectos secundarios más frecuentes, según la Asociación Española contra el Cáncer, son:

  1. Alteraciones en el aparato digestivo:
    1. Náuseas y vómitos. Aparecen habitualmente una o dos horas tras la administración del fármaco. Hay una serie de consejos para reducir estos efectos como dividir la comida en cantidades pequeñas, huir de olores desagradables, ingerir alimentos a temperatura ambiente o frescos, masticando y comiendo despacio. Se recomienda suprimir los alimentos ricos en grasas y descansar después de cada comida. El paciente debe acudir a la quimioterapia en ayunas dos horas antes.
    2. Diarrea: es un efecto secundario frecuente, debido a la alteración de células que componen el intestino. Estas dejan de absorber agua y nutrientes ocasionando diarrea. Se aconseja ayuno las primeras horas tras el comienzo de este síntoma y después, continuar con la ingesta lenta de líquidos. Es preferible cocinar los alimentos a la plancha o cocerlos, tratar de no ingerir mucha fibra y evitar las comidas pesadas que generen flatulencias.
    3. Estreñimiento: la quimioterapia, junto con la reducción de la actividad física y la variación en la alimentación, puede ocasionar este estreñimiento. Para tratar de reducirlo en la medida de lo posible se recomienda beber líquidos en abundancia, comer alimentos con mucha fibra, incluir en la rutina cotidiana algo de ejercicio físico y establecer un horario para acudir al baño.
  2. Alteraciones en la percepción de los alimentos: Se ocasiona por el daño del tratamiento sobre las papilas gustativas, que se traduce en una reducción del sabor de las comidas o percepción de un sabor amargo o metálico. Esta transformación suele ir acompañada de una falta de apetito y consecuentemente de peso.
  3. Alteraciones de la médula ósea: Se traduce en una disminución de los glóbulos rojos y desemboca en anemia. Para tratar de mejorar esta situación es aconsejable descansar correctamente, evitar grandes esfuerzos y llevar una dieta sana y equilibrada. También puede acarrear un descenso de los leucocitos, generando una inmunodepresión al paciente, aumentando los riesgos de contraer una infección. Para frenar este descenso, es habitual el uso de fármacos llamados estimulantes de colonias. A pesar de estos medicamentos, es conveniente mantener un hábito adecuado de higiene y extremar precauciones. Si el tratamiento afecta a la medula ósea, suele ir ligado con un descenso de las plaquetas y un incremento de la posibilidad de hemorragia.
  4. Alteraciones del cabello, uñas y piel:
    1. Alopecia: la caída del cabello es una consecuencia bastante frecuente en tratamientos de quimioterapia. Suele caerse en varios ciclos, aunque también puede suceder en el primer ciclo.
    2. Cambios en las uñas, se oscurecen y se vuelven más frágiles.
       
    3. En la piel suelen aparecer picores, eritemas, descamación y sequedad. Para prevenirlos en la medida de lo posible, se recomienda evitar el uso de lociones con alcohol, exponerse a la luz solar y los baños con agua muy caliente, además de incorporar a la rutina diaria el uso de cremas hidratantes y mantener la piel limpia y seca.
  5.  Efectos en la fertilidad: Según la Asociación Española Contra el Cáncer, la quimioterapia puede ocasionar, infertilidad en mujeres en edad reproductora. No todos los medicamentos citotóxicos empleados en quimioterapia afectan de la misma forma al aparato reproductor femenino y su función depende de la edad de la mujer. Cuanto más mayor sea la mujer, más posibilidades de que se adelante la menopausia. Tratamientos empleados como los hormonales con antiestrógenos, usados para combatir el cáncer de mama pueden llegar a inutilizar las funciones del ovario. La infertilidad también puede darse en hombres, ya que se da en un 25-30 por ciento de los casos en ambos sexos. En varones, la capacidad de producción de espermatozoides puede verse disminuida en algunos casos, generando infertilidad ocasional o permanente. Para las mujeres, hay alternativas para poder conservar la capacidad reproductora:
    1. Congelación del tejido ovárico en niñas.
    2. Congelación o vitrificación de óvulos.
    3. Congelación de embriones ya fecundados.

Maduración de óvulos en el laboratorio.

 

 

Fuentes de información
  • http://chemocare.com/es/chemotherapy/what-is-chemotherapy/protocolos-de-quimioterapia.aspx
  • https://www.cancer.gov/espanol/cancer/tratamiento/tipos/quimioterapia
  • https://www.news-medical.net/health/History-of-Chemotherapy-(Spanish).asp