Toda actividad humana conlleva un riesgo y el trabajo no escapa a esta posibilidad. En los ambientes laborales son muchos los factores que pueden provocar la aparición de condiciones que en corto, mediano o largo plazo se podrían convertir en enfermedades laborales u ocupacionales.
El artículo 475 Ley Federal del Trabajo mexicana, define las enfermedades laborales como todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el medio en el que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios.
Pero no solo acciones continuadas, como el levantamiento de objetos pesados o determinadas posturas repetitivas y sostenidas provocan enfermedades ocupacionales, también agentes físicos, condiciones ergonómicas, atmosféricas, agentes químicos, biológicos, factores psicológicos y emocionales a los que se enfrentan los trabajadores en el medio ambiente laboral.
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado en el año 2013 explica que las enfermedades ocupacionales “pueden empobrecer a los trabajadores y a sus familias, reducir la productividad y la capacidad de trabajo y aumentar drásticamente los gastos en atención de salud”.
Un medio eficiente de prevenir muchas de las enfermedades laborales es el uso correcto de adecuados equipos de protección personal (EPP), que brinden defensa al trabajador y lo protejan de la acción de los distintos agentes que podrían afectar su salud.
La OIT calcula que los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales conllevan una pérdida anual del 4 por ciento del producto interior bruto (PIB) en el mundo., o lo que es lo mismo: alrededor de 2,8 billones de dólares estadounidenses en costos directos e indirectos.
Debido a todas estas razones, además de las obligaciones impuestas por el artículo 123 de la Ley Suprema mexicana, que dispone que el patrono está “obligado a adoptar las medidas adecuadas para prevenir accidentes en el uso de las máquinas, instrumentos y materiales de trabajo, así como a organizar de tal manera éste, que resulte la mayor garantía para la salud y la vida de los trabajadores”, quiero presentarte algunos consejos para prevenir enfermedades ocupacionales en tu empresa.
Planifica y ejecuta actividades de formación y sensibilización: Desarrollar el compromiso de los trabajadores con la preservación de su salud, en el ambiente de trabajo, a través de la sensibilización del personal hacia el cuidado personal y el desarrollo de sus actividades con estándares de seguridad.