TRATAMIENTO

Si usted tiene EPOC, especialmente las formas más graves, es posible que tenga dificultades para comer lo suficiente a causa de los síntomas, como falta de aliento y agotamiento. Si esto sucede, quizá no reciba todas las calorías y los nutrientes que necesita, lo cual puede empeorar los síntomas y elevar el riesgo de contraer infecciones.

Consulte con el médico sobre un plan de alimentación adecuado a sus necesidades nutricionales. Tal vez este le aconseje comer comidas más pequeñas y más frecuentes, descansar antes de comer y tomar vitaminas o suplementos nutricionales.

Pregúntele además qué tipo de actividades puede realizar sin peligro. Es posible que le cueste trabajo mantenerse activo debido a los síntomas. Sin embargo, la actividad física puede fortalecer los músculos que le ayudan a respirar y mejorar su bienestar general.

El primer y más importante tratamiento en pacientes fuma¬dores es que dejen de fumar. En general, se recetan medica¬mentos para ampliar las vías aéreas (broncodilatadores), para reducir la inflamación de las vías aéreas (fármacos antiinflam¬atorios, como esteroides) y/o para tratar infecciones (an¬tibióticos). La EPOC también puede causar un descenso del nivel de oxígeno en sangre; si esto sucede, se recetará oxígeno adicional Sin embargo, puede tener dificultad para respi¬rar con la EPOC, incluso si sus niveles de oxígeno son buenos. En consecuencia, la dificultad respiratoria no es una buena guía para el uso de oxígeno. Para controlar los síntomas de la EPOC, se deben tomar los medicamentos para la respir¬ación todos los días, en general de por vida. En algunos casos de EPOC, a veces ayuda someterse a procedimientos quirúr¬gicos como una reducción quirúrgica del volumen pulmonar o un trasplante de pulmón.

¿Alguna vez desaparecerá la EPOC?

El término “crónica” en “Enfermedad pulmonar obstructi¬va crónica” significa que dura un largo tiempo. Aunque los síntomas puedan variar de vez en cuando, los pulmones aún pueden tener la enfermedad, de modo que la EPOC es para toda la vida. Mientras que los síntomas de la EPOC a veces mejoran después de que la persona deja de fumar y toma me¬dicamentos con regularidad, los síntomas pueden mejorar aún más después de asistir a la rehabilitación pulmonar. Aunque es posible que la falta de aire y la fatiga nunca desaparezcan por completo, los pacientes pueden aprender a manejar su enfermedad y continuar disfrutando de una vida plena.

¿Cómo sabe un profesional de salud si una persona tiene EPOC?

Los profesionales de salud diagnostican la EPOC en función de los informes de los síntomas y los resultados de la prueba. La única prueba más importante para determinar si una persona tiene la EPOC es la espirometría.

Manejo de las complicaciones

Por lo general, los síntomas de la EPOC empeoran lentamente con el tiempo. Sin embargo, también pueden agravarse repentinamente. Por ejemplo, un resfriado, una gripe o una infección pulmonar pueden empeorar los síntomas rápidamente. Es posible que le cueste mucho más trabajo respirar. También puede sentir presión en el pecho, aumento de la tos, cambios en el color o la cantidad del esputo o expectoración y fiebre.

Llame al médico de inmediato si sus síntomas empeoran de repente. Tal vez este le recete antibióticos para tratar la infección y otros medicamentos, como broncodilatadores y esteroides inhalables, para que respire mejor.

Para algunos síntomas graves puede ser necesario recibir tratamiento en un hospital. Hasta el momento, la EPOC no tiene cura. Sin embargo, usted puede tomar medidas para controlar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad:

  • evite las sustancias que irriten los pulmones;
  • reciba atención médica continua;
  • maneje la enfermedad y sus síntomas;
  • prepárese para las emergencias.

Evite las sustancias que irriten los pulmones

Si fuma, deje de hacerlo. La principal causa de la EPOC es el hábito de fumar. Hable con su médico sobre programas y productos que puedan ayudarle a dejar el hábito.

Si tiene dificultades para hacerlo por su cuenta, contemple la posibilidad de inscribirse en un grupo de apoyo. Muchos hospitales, empresas y grupos comunitarios ofrecen clases para ayudar a dejar de fumar. Pídales a sus familiares y amigos que lo apoyen en sus esfuerzos por dejar el hábito.

Además, trate de evitar los irritantes pulmonares que puedan contribuir a la EPOC, como el aire contaminado, los vapores químicos, el polvo y el humo de segunda mano, que es humo de otros fumadores que está en el aire.

No permita la presencia de estos irritantes en su casa. Si es necesario pintar su casa o fumigarla contra insectos, planee estas actividades para cuando pueda estar fuera de su casa por un tiempo.

Si es posible, mantenga las ventanas cerradas y quédese en la casa cuando afuera haya mucha contaminación ambiental o mucho polvo.

Reciba atención médica continua

Si usted tiene EPOC, es importante que reciba atención médica continua. Use todas sus medicinas según le haya indicado el médico. No olvide obtener más medicinas antes de que se le acaben. Lleve a sus consultas de control una lista de todas las medicinas que esté usando.

Pregúntele al médico si debe aplicarse las vacunas contra la gripe y la neumonía y cuándo debe hacerlo. Pregúntele además acerca de otras enfermedades para las cuales usted podría tener un riesgo incrementado por sufrir EPOC, como enfermedad coronaria, cáncer de pulmón y neumonía.

Maneje la EPOC y sus síntomas

Usted puede hacer varias cosas para manejar la EPOC y sus síntomas. Por ejemplo:

  • Realice sus actividades lentamente.
  • Ponga en un sitio de fácil acceso las cosas que usa a menudo. Busque formas sencillas de cocinar, limpiar y realizar otras tareas. Por ejemplo, puede usar una mesita o carrito con ruedas para llevar objetos de un lado a otro y una vara o unas pinzas de mango largo para alcanzar cosas.
  • Pida ayuda para hacer que todo sea más accesible en su casa, de modo que no tenga que subir y bajar escaleras tan seguido.
  • Use ropa holgada y elija ropa y zapatos fáciles de poner y quitar.

Según la gravedad de su enfermedad, tal vez le convenga pedirles a sus familiares y amigos que le ayuden con las tareas cotidianas.

Prepárese para las emergencias

Si usted tiene EPOC, sepa cuándo y dónde debe buscar ayuda para sus síntomas. Debe recibir atención de urgencias si tiene síntomas graves, como dificultad para respirar o hablar.

Llame al médico si nota que sus síntomas están empeorando o si tiene signos de infección, por ejemplo, fiebre. Es posible que este le modifique o ajuste el tratamiento para aliviar y tratar los síntomas.

Tenga a mano los números de teléfono de su médico, del hospital y de una persona que pueda llevarlo a recibir atención médica en caso de urgencia. También debe tener a mano las indicaciones para llegar al consultorio del médico y al hospital, y una lista de todas las medicinas que toma.

Aspectos emocionales y necesidad de apoyo

Tener EPOC puede causar temor, ansiedad, depresión y estrés. Dígale a su equipo de profesionales de la salud cómo se siente. También podría ser útil hablar con un consejero profesional. Si está deprimido, tal vez el médico le recomiende tomar medicinas o hacerse otros tratamientos que puedan mejorar su calidad de vida.

Inscribirse en un grupo de apoyo para pacientes con EPOC puede servirle para adaptarse a vivir con esta enfermedad. Podrá ver cómo han lidiado con la situación otras personas que sufren los mismos síntomas. Pregúntele al médico si sabe de grupos locales de apoyo o averigüe en un centro médico de la zona.

El apoyo de familiares y amigos también puede aliviar el estrés y la ansiedad. Dígales a sus seres queridos cómo se siente y qué pueden hacer para ayudarlo.