MALA MEMORIA

La mala memoria puede ser una parte normal del envejecimiento. A medida que las personas van envejeciendo, ocurren cambios en todas las partes del cuerpo, inclusive en el cerebro. Como resultado, algunas personas pueden notar que les toma más tiempo aprender algo, que no recuerdan información tan bien como lo hacían antes o que pierden cosas como sus anteojos. Éstas usualmente son señales de problemas leves de mala memoria, no de problemas serios de la memoria.

En la actualidad hay más de 13 millones de adultos mayores de 60 años en México. Se estima que para el 2050 si no es que antes el número de Mexicanos afectados por la enfermedad de Alzheimer será de más de 3.5 millones.

Demencia es la pérdida progresiva de la cognición (memoria, comportamiento y capacidad para realizar las actividades de la vida diaria), es generalmente y con frecuencia asociada a la edad.

La demencia es uno de los factores que más contribuyen a la discapacidad y a la dependencia en las personas adultas mayores. La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más frecuente y actualmente se conoce que existe una prevalencia de del 7.3% y una incidencia de 27.3(1000 personas/ año), de la población adulta mayor mexicana para la enfermedad de Alzheimer.

Delirium:

Es un síndrome caracterizado por alteraciones en la conciencia, atención y percepción, acompañados de un cambio en las funciones cognitivas y que se desarrolla de forma aguda, fluctúa a lo largo del día y no es atribuible a un estado demencial, aunque puede presentarse en pacientes con deterioro cognitivo. Es una patología frecuente en adultos mayores, la prevalencia en ancianos hospitalizados se encuentra entre 8 a12%, en áreas médicas de hospitalización asciende a 30% y en áreas quirúrgicas oscila entre 10 y60%, siendo más frecuente en el postoperatorio y en las cirugías ortopédicas de urgencias.

Existen diversos factores que predisponen a que un adulto mayor desarrolle delirium: edad

mayor de 65 años, género masculino, alteraciones visuales y auditivas, demencia, deterioro cognitivo, antecedente de delirium, depresión, dependencia funcional, inmovilidad, baja actividad física, historia de caídas, deshidratación, desnutrición, polifarmacia, abuso de alcohol, enfermedad aguda severa, múltiples comorbilidades, enfermedad renal o hepática crónica, antecedente de enfermedad vascular cerebral, alteraciones metabólicas, fracturas, trauma y enfermedad terminal.

En adultos mayores mexicanos hospitalizados, la incidencia es de 12% y la prevalencia de 38.3%, en pacientes en comunidad tiene una prevalencia de 1% y en pacientes institucionalizados alcanza hasta 60%.

Demencia:

La demencia es un trastorno cerebral que afecta con mayor frecuencia a los ancianos. Es causada por la falla o la muerte de las células nerviosas en el cerebro. Se estima que hasta la mitad de las personas de 85 años o mayores pueden tener la enfermedad de Alzheimer, la causa más común de demencia. Aunque la edad es el mayor factor de riesgo para la demencia, esta no es una parte normal del envejecimiento. Algunas personas viven hasta los 90 años o más sin presentar ningún signo de demencia.

Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar demencia. Estos incluyen el envejecimiento, el tabaquismo, la diabetes no controlada, la presión arterial alta y el consumo excesivo de alcohol. El riesgo también aumenta si hay familiares que hayan tenido demencia.

La demencia puede ser revertida cuando es causada por deshidratación y otras enfermedades tratables. Pero la mayoría de las formas de demencia empeoran gradualmente con el tiempo y no se pueden corregir. Los científicos están buscando maneras de retrasar este proceso o de impedir que se inicie.

Las 2 causas más comunes de demencia en las personas mayores son la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, una afección que involucra cambios en el suministro de sangre al cerebro. La demencia vascular a menudo aparece a causa de un derrame cerebral o de la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) en el cerebro. Otras causas de la demencia incluyen la enfermedad de Parkinson, la infección por el VIH, una lesión en la cabeza y la demencia con cuerpos de Lewy. (Los cuerpos de Lewy son acumulaciones anormales de proteínas en las células del cerebro).

A menudo, la demencia en las personas menores de 60 años es causada por un grupo de enfermedades cerebrales denominadas trastornos frontotemporales. Estas afecciones se inician en la parte frontal o en los lados del cerebro y se diseminan gradualmente. También existe una forma rara hereditaria de la enfermedad de Alzheimer que les puede dar a personas de 30, 40 y 50 años de edad.

Alzheimer: La enfermedad de Alzheimer es un padecimiento crónico, neurodegenerativo y progresivo caracterizado por alteraciones en los procesos cognitivos, la conducta y el estado de ánimo; generador de discapacidad y dependencia en quienes la padecen. Es la demencia que afecta más frecuentemente a adultos mayores. Se caracteriza por la alteración de múltiples defectos cognitivos: -Pérdida progresiva de la memoria del lenguaje (afasia). -Pérdida progresiva de realizar tareas previamente aprendidas (apraxia). -Pérdida progresiva de la capacidad de reconocer lo previamente aprendido (agnosia), -Pérdida progresiva de planear, organizar, secuenciar y abstracción. Las personas suelen mostrar imposibilidad para funcionar laboral y socialmente. Para considerar ya como definido el diagnostico de demencia, las alteraciones mencionadas no deben ocurrir solamente durante un episodio de delirium. Causas: -Envejecimiento. -Depresión. -Toma de medicamentos. -Neurodegeneración más asociada a enfermedades causadas por depósitos anormales de proteínas plegadas, formando cuerpos de inclusión (Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrofica, Demencia Fronto-Temporal). Diagnóstico: -Bajo la sospecha familiar o personal de algún deterioro de la memoria es recomendable asistir con un psicólogo, psiquiatra o neurólogo para la realización de una evaluación cognitiva objetiva formal con instrumentos validados. Además de la realización de exámenes de laboratorio para descartar cualquier causa reversible de las alteraciones de la memoria. -Estudios de neuroimagen TAC de cráneo o RMN. -Realización de electroencefalograma. Tratamiento: Algunas causas de la demencia pueden tratarse. Sin embargo, una vez que se han destruido las neuronas especificas estas no pueden reemplazarse. El tratamiento puede retrasar o detener la pérdida de más neuronas. Cuando la causa de la demencia no puede tratarse, la atención se concentra en ayudar a la persona con sus actividades cotidianas y reducir los síntomas molestos. Algunos medicamentos pueden ayudar a las personas que tienen demencia. Entre los medicamentos que se utilizan se encuentran los inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, los efectos que tienen estos medicamentos son aumentar la cantidad de la sustancia natural producida en el cerebro que es necesaria para la memoria y el pensamiento. También es común que se utilice dependiendo del tipo de demencia los medicamentos inhibidores selectivos de la recaptacion de serotonina. Tratamiento no farmacológico: -Intervención o estimulación cognitiva. -Programas de intervención sobre las actividades de la vida diaria. -Programas de actividad física. Cuidador de la persona afectada con demencia: En la atención a cada persona con demencia es necesario valorara sus características individuales y las propias de la enfermedad para poder valorar y prevenir la carga y las necesidades del cuidador, y actuar en consecuencia para para optimizar su red de soporte.