ENVEJECIMIENTO BUCAL

La primera consiste en enseñar a detectar la placa dentobacteriana (bacterias que habitan la boca y pueden generar daño a dientes y encías), la segunda en mostrar la correcta técnica del cepillado, y la tercera, a partir de los tres años de edad, en aplicar flúor, elemento que ayuda a fortalecer las piezas dentales.

Cuando los pacientes asisten a consulta, se les proporciona cepillo dental y pastilla “reveladora” de color rosado que, al diluirse en la boca, muestra las zonas bucales que tienen placa dentobacteriana, ya que se tiñen.

“Es muy importante realizar cepillado dental adecuado después de cada comida, el cual debe ir de la encía al borde libre del diente, para arrastrar los restos de alimentos. Además, el uso del hilo dental y enjuague bucal es altamente recomendable para eliminar el mayor número de residuos”, añade.

Es aconsejable que todas las personas, en especial los adultos mayores, incluyan revisión odontológica en su chequeo anual y, si usan prótesis dental, que dicho examen sea cada seis meses o en el momento que aparezcan molestias, a fin de evitar complicaciones.

La salud bucodental, fundamental para gozar de una buena salud y una buena calidad de vida, se puede definir como la ausencia de dolor orofacial, cáncer de boca o de garganta, infecciones y llagas bucales, enfermedades periodontales (de las encías), caries, pérdida de dientes y otras enfermedades y trastornos que limitan en la persona afectada la capacidad de morder, masticar, sonreír y hablar, al tiempo que repercuten en su bienestar psicosocial.