SÍNTOMAS

Los síntomas emocionales pueden incluir:

  • Sentirse triste o "vacío"
  • Pérdida de interés en sus actividades favoritas
  • Aumento o pérdida del apetito
  • No poder dormir o dormir demasiado
  • Sentirse muy cansado
  • Sentirse sin esperanzas, irritable, ansioso o culpable
  • Dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos
  • Ideas de muerte o de suicidio

Los síntomas físicos pueden incluir:

  • Cambios en el apetito (comer más de lo habitual o comer menos de lo habitual).
  • Sentirse muy cansado todo el tiempo.
  • Tener otros dolores y molestias que no mejoran con el tratamiento.
  • Tener problemas para prestar atención, recordar cosas, concentrarse y tomar decisiones.
  • Dolores de cabeza, dolores de espalda o problemas digestivos.
  • Dormir demasiado o tener problemas para dormir.
  • Pérdida o ganancia involuntaria de peso.

Causas:

La depresión puede ser causada por un desequilibrio químico en el cerebro. A veces no hay suficientes mensajeros químicos (llamados neurotransmisores) en el cerebro. Algunos ejemplos de neurotransmisores que afectan su estado de ánimo son la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Un desequilibrio químico en el cerebro puede ser causado por uno o más de los siguientes factores:

  • Sus genes. A veces la depresión es hereditaria, lo que significa que está presente en su familia. Su riesgo de padecer depresión puede ser mayor si tiene un padre/madre o un hermano/a con esta enfermedad
  • Una afección médica. Los problemas de tiroides o deficiencias de nutrientes pueden causar depresión. También puede ser ocasionada por enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón, la diabetes o el cáncer.
  • Acontecimientos de su vida. La depresión puede ser desencadenada por acontecimientos estresantes en su vida. Éstos pueden incluir la muerte de un ser querido, un divorcio, una enfermedad crónica o la pérdida de un trabajo.
  • Medicamentos, drogas o alcohol. Tomar ciertos medicamentos, abusar de las drogas o el alcohol o tener otras enfermedades también puede conducir a la depresión.

Tipos:

Trastorno depresivo recurrente: como su nombre indica, se caracteriza por repetidos episodios de depresión. Durante estos episodios, hay estado de ánimo deprimido, pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, y reducción de la energía que produce una disminución de la actividad, todo ello durante un mínimo de dos semanas. Muchas personas con depresión también padecen síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño y del apetito, sentimientos de culpa y baja autoestima, dificultades de concentración e incluso síntomas sin explicación médica.

Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves. Las personas con episodios depresivos leves tendrán alguna dificultad para seguir con sus actividades laborales y sociales habituales, aunque probablemente no las suspendan completamente. En cambio, durante un episodio depresivo grave es muy improbable que el paciente pueda mantener sus actividades sociales, laborales o domésticas si no es con grandes limitaciones.