Sólo algunos enfermos de hepatitis C manifiestan cansancio y malestar por un par de días, por lo que los síntomas se confunden con los de una gripe y no se hacen los estudios necesarios, de ahí que la sintomatología se desarrolle uno o dos meses después de la infección. Aproximadamente el 75 por ciento de los pacientes no muestran signos de ictericia y muchos no presentan ninguna señal.
La hepatitis C puede evolucionar la hepatitis Crónica sin mostrar indicios agudos previos. los síntomas de la hepatitis vírica crónica progresiva pueden ser sutiles: tan sólo una leve persistencia de manifestaciones agudas durante seis o más meses. De hecho, la hepatitis Crónica C puede estar presente durante 10 a 30 años sin que por ello aparezcan síntomas francos. En algunos pacientes, el prurito cutáneo puede ser el primer indicio. Los síntomas de hepatitis Crónica pueden alterar la vida diaria, la vitalidad y el estado de humor de forma similar a otras enfermedades crónicas. Algunos pacientes desarrollan dolor en las pequeñas articulaciones del cuerpo (como las de las manos) que puede ser casi indistinguible de los síntomas de la artritis reumatoide, fibromialgia o síndrome del túnel carpiano. Sin embargo, en algunos casos, puede desarrollarse cirrosis o insuficiencia hepática antes de que el paciente señal alguna.