El diagnóstico de artritis reumatoide debe basar en primera instancia en una exploración física, en el que se corrobore la presencia de artritis de al menos 3 articulaciones, involucro simétrico articulaciones MCF y MTF y rigidez matinal de más de 30 minutos.
Una manera práctica de buscar inflamación a nivel de las articulaciones MCF y MTF es buscar intencionadamente el signo de Morton, ejerciendo presión suave de los bordes de la mano o del pie provocando una compresión de las articulaciones metacarpofalángicas o metatarso falángicas una contra la otra lo que produce un dolor exquisito en presencia de inflamación.
La artritis reumatoide se caracteriza por tener 3 tipos de comportamiento clínico:
Mono cíclico (ocurre en el 20 % de los casos, representa una autolimitación de la entidad), poli cíclico (en el 70% de los casos y tiene 2 formas de presentación, una con exacerbaciones seguida de inactividad completa y otra por periodos de actividad seguidos de mejoría pero sin lograr inactividad) y la tercera progresiva (ocurre en el 10% de los casos y su evolución es a la destrucción completa).
La muñeca se ve afectada en casi todos los casos de pacientes con AR. Las rupturas espontaneas de los tendones extensores y flexores de los dedos constituyen una complicación bien reconocida en este grupo de pacientes, factores como el estrés mecánico las anormalidades intrínsecas delos tendones la tenosinovitis y la lesión de estructuras óseas adyacentes contribuyen a la ruptura.
La muñeca se afecta en u 80% de los pacientes con artritis reumatoide y de estos el 95% es bilateral, mientras que el codo se ve afectado entre el 20 y el 50% de los pacientes.
En el paciente con diagnostico confirmado, se debe investigar signos y síntomas de inflamación articular (actividad), estado funcional, daño estructural (lesiones radiológicas) y presencia de lesiones extra articulares.
Los estudios de laboratorio que apoyan en el diagnóstico y pronóstico de la enfermedad son los siguientes:
La elevación de la velocidad de sedimentación globular y proteína C reactiva tienen una estrecha relación con la actividad inflamatoria de la enfermedad.
En la artritis reumatoide temprana los siguientes son factores predictivos de una enfermedad persistente y erosiva:
Se recomienda realizar radiografías de manos y pies y tórax en la evaluación inicial; las de manos y pies se repetirán con una periodicidad anual durante los tres primeros años de evolución de la enfermedad.
Entre las principales complicaciones de la enfermedad o compromiso sistémico es aterosclerosis temprana y acelerada que conlleva un mayor riesgo de morbi-mortalidad cardiovascular. En mujeres con Artritis Reumatoide existe 3 veces más riesgo de presentar infarto al miocardio. Pericarditis y miocarditis infecciosa, afección pleural intersticial, bronquiolitis obliterante; entre otras relacionadas directamente con el estado de inmunocompromiso del paciente.