En la actualidad, no existe cura para la AR y tal vez hasta que no se conozca una causa de la AR, probablemente no será posible erradicar la enfermedad por completo. Sin embargo, el tratamiento inmediato es crucial y en la actualidad existen tratamientos con medicamentos muy eficaces.
Los métodos actuales de tratamiento se centran en:
El programa de tratamiento será adaptado de acuerdo a sus necesidades teniendo en cuenta la gravedad de la artritis, si existieran otras afecciones clínicas y su propio estilo de vida. Su médico y otros miembros de su equipo de asistencia médica trabajarán en conjunto para encontrar el mejor programa de tratamiento para usted.
El tratamiento de la AR a menudo requiere de trabajo en equipo, el cual beneficia al paciente, al unir la experiencia de profesionales de la salud de diferentes ramas. Un reumatólogo (médico especializado en artritis y otras enfermedades de los huesos, músculos y articulaciones) debería participar como líder del equipo de salud.
El reumatólogo puede coordinar su cuidado con el médico de familia, con un médico especializado en medicina interna (un internista), o con otros profesionales de la salud que a menudo desempeñan papeles importantes para ayudarle a controlar la AR, incluyendo:
Preguntas Frecuentes:
¿QUÉ MEDICAMENTOS SE UTILIZAN?
Los medicamentos que se utilizan para tratar la AR se pueden dividir en dos grupos:
Su médico quizás le recomiende el uso de dos o más medicamentos en forma simultánea, cada uno de los cuales tendrá un propósito específico en el tratamiento de la AR. Algunos de estos medicamentos afectan el sistema inmunológico o tienen efectos secundarios, por lo que será de gran importancia una cuidadosa supervisión durante el tratamiento.
Es necesario considerar que, aunque todos los medicamentos (incluso aquellos cuya venta no está restringida) tienen efectos secundarios, es necesario el tratamiento pronto de la AR, ya que si no se la trata puede causar problemas serios, como la destrucción de las articulaciones. Por lo tanto, las decisiones relacionadas con el tratamiento deben hacerse pensando también en los beneficios del tratamiento (alivio del dolor, prevención de la discapacidad) y los riesgos. Inclusive se debe analizar el costo de la utilización de ciertos tipos de fármacos.
Llame a su médico, enfermero o farmacéutico si tiene alguna duda sobre sus medicamentos, o si piensa que éstos están produciéndole efectos secundarios o si es que no están actuando adecuadamente. Más información adelante.
EJERCICIO, ACTIVIDAD Y DESCANSO: ¿CUÁNTO DEBE HACER?
Los médicos y terapeutas saben que el ejercicio puede mejorar su salud y aptitud física sin lesionar las articulaciones. La actividad física moderada y habitual ayuda a:
Puede trabajar con su equipo de asistencia médica para determinar la mejor combinación de ejercicio, actividad y descanso para su afección. La intensidad y frecuencia de los ejercicios, la actividad y el descanso, se basarán en que tan activa es su enfermedad. Es importante que aprenda a adaptar sus actividades para lograr el mejor estado de salud física. Cuando una articulación está caliente, adolorida e hinchada, el descanso ayudará a disminuir la inflamación de la articulación. Su médico o fisioterapeuta puede guiarle sobre la cantidad y el tipo de descanso que necesita. Usted aún debe ocuparse de la movilidad de las articulaciones realizando ejercicios de amplitud de movimiento e isométricos para la fortaleza muscular. Los ejercicios de amplitud de movimiento ayudan a mantener la movilidad de las articulaciones y usualmente se realizan sin peso. Debe mover las articulaciones a lo largo de toda la amplitud de movimiento, prestando especial atención al final del movimiento, donde la movilidad podría perderse primero.
Los ejercicios isométricos le pueden ayudar a mantener fuertes los músculos sin mover las articulaciones. Su médico o fisioterapeuta puede enseñarle la manera adecuada de realizar estos ejercicios. Como estos ejercicios no implican movimiento de las articulaciones, se pueden hacer cómodamente incluso cuando la inflamación está presente. Por lo general, puede continuar con ejercicios acuáticos durante los períodos de agudización, porque la flotación del agua ayuda a proteger las articulaciones y facilita los movimientos.
Cuando los síntomas estén bajo control, deberá reanudar gradualmente un programa completo de ejercicios que incluya ejercicios aeróbicos, ya que el ejercicio cardiovascular es importante para:
Los programas de bajo impacto para mantenerse en forma, como caminar o montar en una bicicleta fija, son por lo común buenas opciones. Hable con su médico o fisioterapeuta sobre el programa adecuado para usted.
¿CUÁNDO CONVIENE RECURRIR A LA CIRUGÍA DE LAS ARTICULACIONES?
Si siente dolor y de discapacidad a causa de un daño severo en las articulaciones, su médico podría sugerirle el reemplazo total de la articulación (llamado también artroplastia total dela articulación). El reemplazo de la articulación le puede ayudar a preservar su independencia.
Los cirujanos ortopédicos son quienes llevan a cabo estos procedimientos que implican el reemplazo de las partes dañadas de las articulaciones con componentes metálicos y plásticos. Los reemplazos totales de cadera y de rodilla son las artroplastias que se realizan con mayor frecuencia y con mejores resultados. La mayoría de las cirugías requiere rehabilitación postoperatoria para obtener el máximo beneficio de la nueva articulación. También pueden asignarle un programa de ejercicios antes de la cirugía para fortalecer los músculos.
En general, los médicos indican un programa de medicamentos y terapia antes de sugerir el reemplazo de una articulación.
¿PUEDE LA DIETA AYUDAR A CONTROLAR LA AR?
En la mayoría de personas que tienen de AR, no se ha logrado comprobar si cambios en la dieta pueden ser la causa o pueden aliviar los síntomas de la AR.
Sin embargo, es muy importante mantener una dieta saludable que incluya cantidades adecuadas de proteína y calcio. Durante los períodos de agudización de la artritis, puede perder apetito y peso. Durante estos períodos, es importante consumir suficientes calorías. Cuando la artritis esté menos activa o si toma corticosteroides, es importante que evite el aumento excesivo de peso.
¿PUEDE AYUDAR UN CLIMA DIFERENTE?
La artritis reumatoidea se presenta en todas las regiones del mundo, por lo tanto el clima no puede prevenirla, ni curarla. Muchas personas con AR observan que los cambios repentinos del clima o la presión barométrica tienden a agravar los síntomas de su artritis. Para la mayoría de los individuos, el mudarse a un clima diferente no representa una gran diferencia en la artritis que tienen como para justificar esa mudanza.