Los padres desempeñan un rol único y muy importante en el manejo de del TDAH porque guían a sus hijos en diferentes áreas de su vida, trazan metas a largo plazo para el éxito de sus hijos, para una adecuada adaptación social.
Este debe basarse en la adecuada valoración y diagnóstico realizado por un profesional experto en TDHA (Psiquiatra de niños y adolescentes, psiquiatra general, pediatra, neuropediatra).
La principal línea de tratamiento es que los padres o cuidadores de los menores acudan a un programa de educación y entrenamiento con duración mínima de 8 semanas.
Este entrenamiento debe incluir intervenciones efectivas las cuales tienen que estar estructuradas, con base en principios de aprendizaje social, conductual que incluya información sobre TDAH y estrategias de aprendizaje activo (juego de roles, modelado, retroalimentación activa, asignación de tareas individuales, observación, diarios).
El tratamiento farmacológico solo lo puede iniciar un profesional de la salud experto y apropiadamente calificado con experiencia en TDAH.
El tratamiento farmacológico no está indicado como primer línea de tratamiento en pacientes escolares y adolescentes con TDAH. Este tratamiento debe reservarse a síntomas y disfunción severos o para quienes el nivel de disfunción es moderado y aceptan los medicamentos, o en quienes los síntomas no han respondido suficientemente a los programas de entrenamiento y educación padres o tratamiento psicológico de grupo.
Los medicamentos más comúnmente utilizados son: