Los exantemas de la infancia son erupciones cutáneas localizadas o generalizadas que pueden ser causados por virus, bacterias, medicamentos o estar asociados con enfermedades sistémicas. La mayoría de los exantemas en la infancia son diagnosticados y tratados por el médico de atención primaria y por el pediatra, por lo que es deseable que ambos estén familiarizados con los exantemas clásicos y los atípicos.
Para lograr el diagnóstico adecuado es necesario realizar una buena recopilación de todos los datos clínicos desde el origen del cuadro, es decir. El pediatra deberá ser exhaustivo y llevar a cabo una metódica investigación que le permita recoger todos los datos necesarios para elaborar una “hipótesis diagnóstica” ante un niño con un exantema.
Según el tipo de lesión cutánea podremos distinguir diferentes tipos de exantemas. De forma resumida podemos diferenciar las siguientes lesiones: