PRUEBAS Y EXÁMENES

El médico puede sospechar que usted tiene diabetes si su nivel de azúcar en la sangre es superior a 200 miligramos por decilitro (mg/dl). Para confirmar el diagnóstico, se deben hacer uno o más de los siguientes exámenes.

 

Nivel de glucemia en ayunas. Se diagnostica diabetes si el resultado es mayor a 126 mg/dl en dos momentos diferentes.

Examen de hemoglobina A1c. Se diagnostica diabetes si el resultado del examen es 6.5% o superior.

Prueba de tolerancia a la glucosa oral. Se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dl 2 horas después de ingerir una bebida azucarada especial.

Las pruebas de detección para diabetes se recomiendan para:

 

Niños con sobrepeso que tengan otros factores de riesgo para diabetes, a partir de los 10 años y después cada 2 años.

Adultos con sobrepeso (IMC de 25 o superior) que tengan otros factores de riesgo.

Adultos a partir de los 45 años cada 3 años o a una edad menor si la persona tiene factores de riesgo.

 

Si a usted le han diagnosticado diabetes tipo 2, debe trabajar de la mano con su médico. Visite a su médico tan frecuentemente como le indiquen. Esto puede ser cada 3 meses.

 

Los siguientes exámenes y pruebas ayudarán a que usted y su médico vigilen su diabetes y prevengan problemas:

 

Revisarse la piel y los huesos en los pies y las piernas.

Revisar si sus pies se están entumeciendo (neuropatía diabética).

Hacerse revisar la presión arterial al menos cada año (la presión arterial ideal debe ser de 140/80 mm Hg o más baja).

Hacerse revisar la A1c cada 6 meses si la diabetes está bien controlada. De lo contrario, cada 3 meses.

Hacerse revisar los niveles de colesterol y triglicéridos una vez al año.

Hacerse exámenes anuales para verificar que los riñones estén funcionando bien (microalbuminuria y creatinina en suero).

Visitar al oftalmólogo al menos una vez al año o con mayor frecuencia si tiene signos de retinopatía diabética.

Visitar al odontólogo cada 6 meses para una limpieza y examen dental completos. Asegúrese de que el odontólogo y el higienista sepan que usted padece diabetes.

Si bien es importante conocer y aprender que es la enfermedad es más importante lo que podemos hacer para poder prevenirla dentro de nuestras posibilidades.