“Todos los mexicanos han sufrido caries o alguna lesión en la boca desde edad temprana”, asegura el Dr. Heriberto Vera Hermosillo, director del Programa Nacional de Salud Bucal que coordina la Secretaría de Salud de México, y agrega que el problema aumenta con la edad, pues a los 12 años se tienen, en promedio, dos piezas dañadas; los adultos de 44 años poseen 15, y los de 65 años, 17 de un total de 32 que integran la dentición definitiva (incluyendo los terceros molares o “muelas del juicio”).
“lo más grave es que hay gran cantidad de personas de 25 a 35 años que son edéntulas (sin dientes), cuando los dientes deberían permanecer toda la vida. Incluso, la necesidad obligó a que en el Distrito Federal se estableciera un programa de prótesis dentales para ciudadanos a partir de 60 años de edad”.
A su vez, la odontóloga Martha Elena Rivera Badillo, del Hospital General de Zona y Unidad de Medicina Familiar No. 26 del IMSS, localizado en la Ciudad de México, señala que la enfermedad periodontal (inflamación de encías) se origina por falta de higiene, ya que los alimentos se depositan entre encías y dientes, lo que produce inflamación, lesión del hueso, movilidad en las piezas dentales y, por ende, la pérdida de éstas.
Asimismo, el envejecimiento puede producir cambios en la estructura y funciones de la cavidad bucal, como disminución del gusto, boca seca, reducción del tejido nervioso y de vasos sanguíneos, que provoca mayor sensibilidad. Sin embargo, los odontólogos rechazan que la pérdida dental se deba al avance de la edad, pues el diente es el tejido más duro del organismo humano y no tiene por qué desprenderse, salvo ante graves problemas bucales o accidentes.
Dicho deterioro en los adultos mayores se debe a que, a lo largo de su vida, han cuidado mal su salud bucal. Destaca, principalmente, la falta de higiene que desencadena caries y enfermedad periodontal. En consecuencia, 80% de las personas de este grupo de la población sólo cuentan con 10 piezas dentales, por lo que al llegar a los 70 años ya no pueden masticar.
Prevem Seguros
Tal pérdida no sólo desajusta la dentadura, sino que también afecta la digestión, ya que los alimentos deben ser masticados entre 20 y 30 veces e integrarse adecuadamente con la saliva. Al no ser así, se obliga al estómago a realizar la función de la boca.
Tome en cuenta que la enfermedad periodontal empieza afectando sólo la encía (gingivitis) y tras largo periodo se acumulan bacterias, cuyas toxinas perjudican el diente hasta generar su pérdida. “El tiempo de desarrollo del padecimiento varía entre 20 y 30 años, y en estos casos es posible que la persona sufra destrucción gradual de su dentadura”, señala la Dra. Rivera Badillo.
Enfatiza que de no atenderse de manera oportuna, la enfermedad periodontal favorece trastornos respiratorios o gastrointestinales, derrames cerebrales e, incluso, falla cardiaca.
“Junto a los problemas de encías se registran altos niveles de componentes inflamatorios bacterianos, como las endotoxinas, las cuales circulan en el torrente sanguíneo y llegan a órganos como el corazón o cerebro, y a los sistemas gástrico y respiratorio”, explica. Al respecto, estudios científicos han encontrado algunas bacterias similares en pacientes que han tenido falla cardiaca y enfermos periodontales.