Hidratación abundante por vía oral. Baño frío o utilice compresas frías sobre la zona quemada por el sol (Nunca hielo, ya que puede agravar la lesión al producir vasoconstricción intensa.). Lavado suave con una solución jabonosa, posteriormente enjuagar con abundantemente agua (Este procedimiento eliminar partícula que puedan estar adheridas a la piel agredida, constituyendo un posible foco de infección. Para tratar el dolor se pueden utilizar AINEs (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol). Aplicaciones tópicas de productos hidratantes, gel de aloe, crema de hidrocortisona o un calmante de uso tópico para el dolor en la piel quemada por el sol.
Evitar productos comerciales que contengan Benadryl o benzocaína, estos puede provocar irritación de la piel o alergia. Si hay ampollas, evitar romperlas en casa, ya que se pueden infectar. Mantener al niño o adolescente alejado del sol u otras fuentes de radiaciones ultravioletas hasta que la quemadura haya curado. Evitar contacto con sustancias irritantes