DESARROLLO NEUROLÓGICO 4-5 AÑOS

Motricidad

  • Baja escaleras alternando los pies, salta sobre un pie manteniendo el equilibrio.

Manipulación

Es capaz de desabrochar un botón. Puede copiar un círculo, redonda, cruz y raya.

Social

Juega en colaboración con otros niños. Va solo al lavabo. Imita el rol de los padres.

Lenguaje y conocimientos

Pregunta reiteradamente ¿por qué? ¿Cómo?

  • Sigue y comprende un cuento corto. Cuenta tres objetos, señala la línea más larga entre dos.
  • Crea frases complejas y une las frases con conjunciones.
  • Es capaz de diferenciar perfectamente arriba-abajo, delante-detrás y entiende conceptos abstractos como: frío, calor, hambre o cansancio.

Es esta etapa el mundo se entiende mediante el pensamiento mágico (creen que los objetos tienen vida y que acontecimientos coincidentes en el tiempo tienen una relación causa-efecto). El pensamiento está dominado por la información que reciben por los sentidos y, muchas veces, no lógicas, de manera que pueden pensar que la moneda de mayor tamaño es la de más valor por ser la más grande.

La severidad de la enfermedad periodontal es determinada a través de una serie de signos que incluyen la extensión de la inflamación, hemorragia, profundidad de la bolsa, pérdida de inserción del ligamento y de tejido alveolar óseo adyacente, el cual se determina mediante evaluación clínica y rayos-X. La mayoría de los investigadores concuerdan en que la periodontitis es el resultado de una infección mixta, en particular de bacterias gram negativas como Porphyromonas gingivalis, Prevotella intermedia, Bacteroides forsythus, Treponema denticola y Actinobacillus actinomycetemcomitans. Su papel en la iniciación y progreso de la enfermedad es determinado en parte por su “factor virulento”, como la habilidad para colonizar la placa subgingival, la generación de productos que puedan directamente dañar a los tejidos, así como el producir una respuesta inmunológica inflamatoria. La susceptibilidad a desarrollar periodontitis se ha explorado en cuanto hábitos: como el uso del tabaco donde el riesgo de pérdida de hueso alveolar para los fumadores es 7 veces más grande que para los que no fuman. Presencia de enfermedades sistémicas: en donde se ha encontrado que los pacientes con diabetes tipo 1 y 2 son más susceptibles a las enfermedades periodontales. Inmunidad del paciente.