DESARROLLO SENSORIAL Y DE LENGUAJE

Los bebés al nacer tienen los ojos muy abiertos, como si quisieran captar todo el mundo nuevo que acaba de aparecer ante sus ojos por primera vez. Sin embargo, no ven prácticamente nada.

Tras esos primeros instantes de vida con los ojos tremendamente abiertos, es habitual que los bebés recién nacidos mantienen los ojos cerrados la mayor parte del tiempo. No debemos alarmarnos, pues no tiene relación con defectos de visión. Desde el primer momento el bebé puede ver, aunque la zona central de la retina no esta todavía desarrollada y su visión sea limitada.

El recién nacido puede percibir cambios en la intensidad de la luz (percibe destellos, reflejos, cuando una luz se enciende desde la oscuridad total…) y puede fijar puntos de contraste.

¿Cómo ve el recién nacido?

Podemos ver en su reflejo de orientación: el bebé girará la cabeza hacia el foco de luminosidad (excepto si es tan intenso que le molesta, como nos molestaría a los adultos). También el reflejo fotomotor, que consiste en que las pupilas se contraen cuando son iluminadas. El recién nacido es capaz de ver objetos en una extensión de 20 a 30 centímetros y probablemente en una escala de blanco, negro y grises.

Uno de los primeros estímulos visuales que el recién nacido será capaz de interpretar es el rostro de la madre. Además, comenzará a asociar ese rostro a una serie de sensaciones que le podemos hacer placenteras: la voz, el tacto, las caricias, el calor, la saciedad del hambre…

A las dos semanas de edad muestra interés por los objetos alargados y contrastados con el fondo, es decir, diferenciados en cuanto a color y luminosidad. El rostro humano reúne estas características, por ello se fijará especialmente en las caras de los que le rodean., el bebé tiende a fijarse más en la zona que rodea a los ojos.

Se piensa que uno de los colores que más le atrae en estas primeras semanas de vida, tal vez porque sea de los primeros que empieza a discernir, es el rojo. Como en estos momentos no alcanza a ver con claridad, es habitual que cruce los ojos en una mirada estática que viene y desaparece enseguida, ya que no puede enfocar los dos ojos al tiempo en el mismo lugar.

Hacia el final del primer mes de vida, el bebé comenzará a mostrar un cierto interés por el entorno, aunque su atención se circunscribe a un radio muy limitado y durante muy cortos periodos de tiempo.

Hacia los dos meses de vida (8-10 semanas) puede seguir un objeto en lento movimiento a una distancia de 30-60 centímetros en un arco de 180 grados. Si antes se podían centrar en objetos difusos, ahora podrán percibir el contorno de los mismos. Además este progreso se acompaña de un mayor control de la cabeza asociado a un fortalecimiento muscular.

A partir de las 10 semanas se produce un avance notable en la capacidad visual del bebé que fácilmente pueden comprobar sus padres: descubre sus manos. Es porque ahora es capaz de percibir bastante bien los detalles más pequeños, y puede enfocar casi a cualquier distancia.

Además ya puede abrir y cerrar las manos, dirigirlas hacia un objeto y golpearlo, y se inicia el perfeccionamiento de la coordinación ojo-mano. Por ello puede pasar largos ratos moviendo y observando sus manos. Pronto descubrirá su utilidad para manipular su entorno.

Entre los tres y los cuatro meses el aumento del control muscular del ojo le permite al bebé seguir objetos, y el incremento en la agudeza visual le permite discriminar los objetos a partir de fondos con un mínimo contraste (como un botón en una blusa del mismo color).

Entre los cuatro y seis meses la visión del color se desarrolla. Reconoce objetos y los busca con la mirada, es capaz de ver a más distancia.

A partir de los siete meses, puede mirar fijamente objetos pequeños y empieza a tener una percepción de la profundidad. Puede ver todos los colores y poco a poco será capaz de seguir objetos que se mueven a mayor velocidad.

Entre los cuatro y seis meses la visión del color se desarrolla. Reconoce objetos y los busca con la mirada, es capaz de ver a más distancia.

A partir de los siete meses, puede mirar fijamente objetos pequeños y empieza a tener una percepción de la profundidad. Puede ver todos los colores y poco a poco será capaz de seguir objetos que se mueven a mayor velocidad.

Porqué muchos bebes tienen los ojo grises o azulados

Los bebés de raza blanca suelen nacer con ojos color azul oscuro o incluso grisáceos, pero no será hasta el año que el color de ojos de tu pequeño estará completamente definido. En algunos niños, incluso este cambio puede producirse hasta los 2 años de edad.

La melanina, pigmento responsable de darle el color a los ojos, la piel y el cabello es la responsable de darle el color al iris. Cuando el bebé nace, se activa la producción de este pigmento por medio de la estimulación lumínica.

Los cambios más drásticos de coloración de sus ojos se producirán entre las 10 y 12 semanas de vida. Por lo cual hacia el final del sexto mes, el color de los ojos de tu bebé estará casi definido.

La genética es la única responsable de determinar cuál será el color de ojos de nuestro bebé. Se podría decir que el color de ojos depende de la cantidad y el tipo de pigmentación que hay en los ojos que a su vez viene determinada por la información genética que han transmitido los padres y abuelos al bebé.

Audición: comienza antes del nacimiento y está madura al momento de nacer. El bebé prefiere la voz humana.

Tacto, gusto, olfato: maduran en el nacimiento; el bebé prefiere el sabor dulce.

Sensaciones del oído interno (vestibulares): el bebé responde al movimiento de balanceo y a los cambios de posición.

El llanto es una manera muy importante de comunicación. Al tercer día de vida, las madres pueden distinguir el llanto de su bebé de otros. Al primer mes de vida, la mayoría de los padres pueden decir si el llanto de su bebé significa hambre, dolor o enfado. El llanto también produce la bajada o salida de la leche (llenar la mama) de la madre lactante.

La cantidad de llanto en los primeros tres meses varía en un bebé sano entre 1 y 3 horas diarias. Se cree que los bebés que lloran más de 3 horas al día con frecuencia presentan cólicos. El cólico en los bebés raras veces se debe a un problema en el cuerpo y por lo general cesa hacia los 4 meses de edad.

Sin importar la causa, el llanto excesivo necesita evaluación médica, ya que puede puede provocar estrés en la familia que puede llevar al maltrato infantil.

0-2 meses

Se alerta ante las voces.

Usa rango de ruidos para indicar necesidades, como hambre o dolor.

2-4 meses

Se arrulla.

4-6 meses

Hace sonidos vocálicos ("oo", "ah").

6-9 meses

Balbucea.

Sopla burbujas ("ruidos vibratorios con la boca").

Ríe.

9-12 meses

Imita algunos sonidos.

Dice "mamá" y "papá" pero no específicamente para esos padres.

Responde a órdenes verbales simples, tales como "no".