Caries La caries es una enfermedad infecto-contagiosa que consiste en la descalcificación y desmineralización del diente, lo que provoca que la superficie externa de la pieza -el esmalte- se vaya desgastando y avance hacia su interior provocando dolor. Hay tres factores que influyen para que en la dentadura haya caries: el huésped, es decir la persona, el exceso en hidratos de carbono y la mala higiene. Si los tres se unen dan paso a la caries.
LAS FASES DE LA DESTRUCCIÓN
Fase 1: La primera fase del desarrollo de la caries es indolora y los síntomas son difíciles de percibir. La caries afecta al esmalte, una sustancia muy dura que recubre los dientes. Si el dentista no la detecta en una revisión, la caries avanzará sin que nos demos cuenta.
Fase 2: A continuación, la caries ataca a la dentina (o marfil), la sustancia de la que está compuesta la mayor parte del diente. En esta fase, la caries ya es dolorosa.
Fase 3: La caries no se detiene al destruir la dentina y puede alcanzar la pulpa dentaria, que es donde se encuentran los vasos sanguíneos y los nervios del diente. Esta infección provoca un dolor muy agudo.
Fase 4: Si no se toman medidas, la caries avanzará hasta alcanzar el tejido que rodea al diente: los ligamentos periodontales, el hueso y la encía. Llegado ese punto se formará un absceso dental, que es mucho más doloroso que un dolor de muelas habitual y que puede provocar el desprendimiento del diente.
Esta afección es una de las más comunes en el ser humano. Se puede afirmar que más del 95 por ciento de la población mexicana la padece por falta de higiene bucal y falta de Flúor deficiencia de higiene bucal y dieta alta en carbohidratos. Este último contribuye de manera importante a darle mayor resistencia al esmalte de los dientes para que evite ser presa fácil de la caries. Este debe ser aplicado por el odontólogo o ingerido ya sea en gotas o pastillas periódicamente antes de los 11 años de edad, que es cuando se completa el endurecimiento y crecimientos de los dientes. En algunas localidades el agua contiene demasiado flúor y provoca la fluórosis dental, es decir, manchas amarillas en los dientes o pigmentación del esmalte por exceso de flúor. Si el individuo tiene poco flúor en sus dientes además de orificios y fisuras en las piezas dentales, es candidato potencial a sufrir la caries.
Personas de todas las edades pueden padecer caries. Además, es irreversible y la única forma de eliminarla es cortando todo el material careado. La caries se desarrolla de manera distinta dependiendo de la ubicación en la pieza dental. Por ejemplo, la que se encuentra en la superficie de la pieza es la más fácil de tratar y se manifiesta con un punto blanco en el diente o muela. La caries que afecta a la raíz comienza porque la encía retrocede de su espacio dejando al descubierto la capa de tejido óseo que cubre la raíz. Es una de las más difíciles de combatir por el lugar en que se encuentra. Las personas de mediana edad y los ancianos son los más propensos a padecerla.
En la actualidad la higiene bucal y la dieta influyen mucho para tener o no caries. Entre los alimentos que debemos consumir con medida y si se puede evitarlos están todos los azúcares, la papa, la leche (lactosa) combinada con chocolate, refrescos, café o té con azúcar y las bebidas alcohólicas. Es importante aclarar que los hidratos de carbono y el azúcar por sí mismos no son tan perjudiciales, sino el tiempo que permanece en contacto con los dientes. 20 minutos son suficientes para que los azúcares en contacto con los ácidos propicien el ambiente para las placas dento-bacterianas que dañan las piezas dentales.
Es por ello la recomendación de lavarse, cuando menos, tres veces al día los dientes, tener una adecuada técnica de cepillado, utilizar el hilo o seda dental, utilizar enjuague bucal, cepillar la lengua una vez al día, visitar al odontólogo dos veces al año en el caso de los niños y una sola vez al año en los adultos.
Una caries no se cura por sí sola. Y empeorará, a menos que se la trate quitando el tejido en mal estado y rellenando (obturando) el diente.
Las caries no son peligrosas si reciben tratamiento adecuado. Dejar una grieta en el diente y el nervio expuesto puede provocar una infección y la pérdida del diente. Una infección que no se trata se extenderá a la raíz y al hueso generando un absceso.
La caries suele comenzar como una grieta en el esmalte. A medida que crece, penetra en la cavidad de la pulpa y llega hasta los nervios causando un intenso dolor. Luego, las bacterias pueden penetrar en los vasos sanguíneos dentales y formar un absceso en la raíz del diente, y problema paradental.
Descripción
Las caries son grietas que suelen ser causadas por descomposición generada por la acción de las bacterias en la boca. La parte exterior del diente está recubierta por una capa dura de esmalte. El interior es blando y contiene nervios y vasos sanguíneos. Las caries se producen cuando la descomposición atraviesa el esmalte y llega hasta la cavidad interior del diente. Se siente dolor, a veces extremo, cuando la descomposición afecta al nervio.
Consideraciones
Si le duele un diente o cree que tiene caries debe consultar a un dentista. Puede tomar un analgésico. Una compresa fría o caliente puede aliviar el dolor. No tome ningún medicamento que tenga eugenol (extracto de clavo) pues si la dosis es tan fuerte como para aliviar el dolor, también lo será para dañar el diente.
Causas
La causa es el ácido que erosiona el esmalte y corroe el diente. Este ácido proviene de la descomposición de comida o bebida producida por las bacterias que normalmente habitan en la boca. Por ejemplo, las personas que comen muchos dulces presentan una mayor tendencia a desarrollar caries porque las bacterias presentes en la boca saliva convierte los azúcares en ácidos.
Signos y síntomas
Los principales síntomas de una caries dental pueden ser:
Tratamiento
El dentista examinará los dientes, tomará una radiografía y rellenará la caries. Esto significa que el dentista debe extraer el tejido descompuesto con un taladro especial y colocar un material que sirve de base al empaste o relleno. La sustancia que se utiliza en la mayoría de los casos suele ser una amalgama de plata y otros metales. En la actualidad se usan una gran variedad de analgésicos para contrarrestar el dolor.
El dolor desaparece cuando se termina de rellenar la caries con el empaste, protegiéndose al nervio del resto del diente afectado.