ERGONOMÍA

Se define ERGONOMÍA como el estudio de la interacción de las personas con sus actividades, equipo, herramientas y el ambiente físico para mejorar la calidad, la productividad, la seguridad y la salud en los lugares de trabajo.

El termino ergonomía proviene de: ERGO= TRABAJO y NOMOS= LEYES NATURALES.

De manera global la podemos aplicar en cualquier centro de trabajo basada en 12 principios.

1.-Mantener todo al alcance:

Una forma para mejorar el puesto de trabajo y el desarrollo del mismo es el mantener los productos, las partes y las herramientas a una distancia que permita el alcance cercano.

Distancias inadecuadas causan a menudo sobreesfuerzos y posiciones que dificultan las labores.

2.- Utilizar la altura del codo como referencia:

Realizar el trabajo con la altura incorrecta conlleva a posiciones viciosas y esfuerzos innecesarios.

Altura del codo: Generalmente el trabajo se lleva a cabo a la altura del codo ya sea sentado o de pie, arriba o abajo el esfuerzo es mayor.

3.- La forma de agarre reduce el esfuerzo:

Cualquier cosa que usted haga para minimizar el esfuerzo requerido en una tarea, hará más favorable su trabajo.

La fuerza excesiva presiona los músculos, creando fatiga potencial y hasta heridas. Al realizar un mejor agarre se reduce la fuerza y la tensión.

En general empuñar herramientas con la palma de la mano requiere menos tensión que cuando se usa solo los dedos.

4.- Buscar la posición correcta para cada labor:

Una buena posición reduce la presión sobre su cuerpo y facilita el trabajo. La forma de empuñar y la altura de la tarea se facilitan con equipo, y herramientas que le favorezcan la posición del cuerpo.

5.- Reducir repeticiones excesivas:

Minimice el número de movimientos requeridos para hacer la tarea, esto reduce los desgarres y el desgaste en miembros de su cuerpo. Busque la técnica más eficiente para eliminar la duplicación de movimientos.

6.- Minimizar la fatiga:

Sobrecargar sus capacidades físicas y mentales le puede provocar: accidentes, daños, pobre calidad y pérdidas.

El buen diseño de su trabajo ayuda a prevenir la indeseable fatiga.

7.- Minimizar presión directa:

La presión directa o tensiona de contacto es un problema comen en muchas operaciones laborales. Al ser inconfortable puede inhibir la función del nervio y flujo de sangre.

8.- Ajuste y cambio de postura:

La ajustabilidad facilita el acomodo del puesto de trabajo para sus necesidades. Ajustar ayuda a mantener mejores alturas y alcances evitando presiones y posturas incómodas.

9.- Disponga espacios y accesos:

De gran importancia es que disponga usted de los espacios de trabajo para cada elemento y un fácil acceso o cualquier cosa que usted necesite. Asegúrese de tener un adecuado espacio de trabajo. En general la cantidad de gente con que usted trabaja determina la cantidad de espacio que usted necesita.

10.- Mantener ambiente confortable:

El ambiente en que usted trabaja puede afectar directa o indirectamente su confort, su salud y calidad de trabajo.

11.- Resalte con claridad para mejorar la precisión:

El resultado de un diseño inadecuado impide visualizar los controles y mandos de funcionamiento. Muchos errores obedecen a un pobre diseño. Se puede lograr una menor utilización de los controles. Los mandos digitales son mejores cuando se trata de información precisa.

Aún las personas que trabajan sentadas pueden hacer algo por reducir el sedentarismo y mejorar su salud. Un estudio de la Universidad de Queensland (Australia) mostró que quienes se mueven más, tienen mejores resultados en algunos indicadores de riesgo cardíaco.
Se sabe desde hace muchos años que la falta de actividad física deteriora la calidad de vida y predispone a varias enfermedades. Pero recién ahora se conoce el impacto del sedentarismo prolongado. El estudio, publicado en la revista European Heart Journal, fue realizado a partir de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de EE.UU., con datos de 4.757 personas, cuya edad promedio era de 46,5 años.
Todos llevaron durante una semana un acelerómetro, para cuantificar el movimiento corporal y calcular la energía gastada. A todos se les midió la circunferencia de cintura –que revela la concentración de grasa en la zona abdominal, un importante factor de riesgo cardiovascular–, la presión arterial, el colesterol, los triglicéridos, la glucosa, la insulina y la concentración de proteína C reactiva, un marcador de inflamación y, por lo tanto, de riesgo cardíaco.
Se sabe desde hace muchos años que la falta de actividad física deteriora la calidad de vida y predispone a varias enfermedades. Pero recién ahora se conoce el impacto del sedentarismo prolongado. El estudio, publicado en la revista European Heart Journal, fue realizado a partir de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de EE.UU., con datos de 4.757 personas, cuya edad promedio era de 46,5 años.
“Las personas que más tiempo pasaban sentadas sin levantarse poseían una circunferencia de cintura mayor, niveles más bajos de colesterol ‘bueno’ y mayores niveles de triglicéridos y de proteína C reactiva”, observó la doctora Genevieve Haely, quien condujo la investigación.
“La grasa abdominal tiene un efecto metabólico negativo, ya que lleva a la resistencia a la insulina. Esto predispone al desarrollo de diabetes, aumenta los triglicéridos en sangre (un tipo de grasa), predispone a la hipertensión arterial y provoca un incremento de la inflamación, evidenciado en un aumento de la proteína C reactiva”, explica la doctora Ana María Salvati, secretaria de la Sociedad Argentina de Cardiología.
Al respecto describe que “el tiempo de sedentarismo, al permitir la descarga postural de los músculos esqueléticos grandes, estimula la actividad de enzimas que promueven la acumulación de grasa, sobre todo abdominal”.
El sedentarismo ha ido aumentando a lo largo de la historia de la humanidad, con el agravante de que nuestro genoma está diseñado para ahorrar energía. Los hábitos actuales implican un reducido consumo de calorías. Y el problema sigue creciendo. El estudio mostró otro aspecto novedoso: el riesgo cardíaco que producen los períodos prolongados de sedentarismo es independiente del ejercicio o actividad física que se haga fuera de ese lapso. Es decir, matarse una hora diaria en el gimnasio no compensa ocho horas atornillado en la silla.
“No se debería estar más de 20 minutos sin generar movimiento, ya que éste aumenta la circulación sanguínea, y con eso se evita tensiones, contracturas, estrés y molestias que irán acentuándose con el tiempo”, recomienda Ulla Hoffman, una profesora de educación física que enseña a oficinistas a revertir la vocación de estatuas. Además, “hay muchos ejercicios que se puede hacer estando sentado”, agrega. “Y si además actividad física, la persona realiza ejercicio físico –apunta Salvati–, los beneficios serán mucho mayores”.

12.- Mejore la organización del trabajo:

Existen nuevas formas de organización del trabajo que brindan alternativas para enfrentar problemas que tienen que ver con las jornadas y ritmos de trabajo así como condiciones propias de algunas tareas como son la repetición y la monotonía.

Fuentes de información
  • http://portal.ins-cr.com/NR/rdonlyres/CA9CEF0F-A164-45A7-A441-79BFA5EF051C/5013/1007800_PrincipiosdeErgonomC3ADa_web.pdf
  • http://www.croem.es/prevergo/formativo/5.pdf
  • http://www.cooperativasdegalicia.com/imagenes/programas/200502181224370.MANUAL_DE_ERGONOM%CDA.pdf
  • http://yaerahoraenlaradio.blogspot.mx/2011/01/pasar-mucho-tiempo-sentado-aumenta-el.html