1.- Mantenerse en forma y activo practicando algún deporte o realizar actividad física regular.
2.- Llevar un control regular en los niveles de glucosa en sangre. La diabetes puede generar daño renal. Seguir tratamiento al pie de la letra
3.- Monitoreo de presión arterial. La hipertensión asociada a diabetes puede causar daño importante a riñones.
4.- Alimentarse sanamente y cuidar el peso; consta en tener un estilo de vida saludable que te hará sentir mejor.
5.- Beber agua ayuda a eliminar exceso de sales y toxinas; se recomiendan 8 vasos al día.
6.- No fumar. El tabaquismo retarda el flujo de sangre a los riñones afectando su funcionalidad.
7.- No auto medicarse. El abuso en el uso de antiinflamatorios puede llegar a afectar los riñones.
8.- Checar la función renal, sí, se vive con diabetes, hipertensión, sobrepeso u obesidad o si un miembro de tu familia padece una enfermedad renal.