El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de las mamas.
Existen dos tipos principales:
El carcinoma ductal, que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón. La mayoría de los cánceres de mama son de este tipo.
El carcinoma lobulillar, comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen leche.
El cáncer de mama puede ser invasivo o no.
Invasivo significa que se ha propagado desde el conducto galactóforo o lobulillo a otros tejidos en la mama.
No invasivo significa que aún no ha invadido otro tejido mamario. El cáncer de mama no invasivo se denomina in situ.
El carcinoma inflamatorio es un cáncer poco común, tan sólo representa un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo y de rápido crecimiento. Hace enrojecer la piel del seno y aumentar su temperatura.
La apariencia de la piel se vuelve gruesa y ahuecada, como la de una naranja, y pueden aparecer arrugas y protuberancias. Estos síntomas se deben al bloqueo que producen las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.
El cáncer de seno en los hombres es poco frecuente. Ocurre con mayor frecuencia entre los hombres de 60 y 70 años. Los factores de riesgo para el cáncer de seno en los hombres incluyen la exposición a la radiación, antecedentes familiares de cáncer de seno y altos niveles de estrógeno, que puede presentarse con enfermedades como la cirrosis o el síndrome de Klinefelter.
Los síntomas del cáncer de seno en los hombres incluyen masas, cambios en el pezón o la piel del seno o secreción de líquido por el pezón. El tratamiento del cáncer de seno en hombres suele ser una mastectomía, que es una cirugía para extirpar el seno. Otros tratamientos incluyen radiación, quimioterapia y/o terapia hormonal.