Conforme avanza la edad, ocurren alteraciones en las funciones mentales, la coordinación motora y los patrones del sueño; disminuyen el peso y el volumen cerebral debido a la reducción de neuronas y vasos sanguíneos y aumentan las neuronas atróficas. La sustancia gris se reduce a partir de la tercera década de vida y la sustancia blanca entre la sexta y la séptima décadas. A lo largo de la vida el cerebro sufre una serie de modificaciones estructurales, microscópicas, macroscópicas y bioquímicas.
Estas alteraciones se relacionan con cambios neuroendocrinos ante los que este sistema es altamente sensible al envejecimiento, el cual provoca un decremento abrupto y gradual en la circulación hormonal. Las principales hormonas que disminuyen son los estrógenos y la progesterona en la menopausia; la testosterona y los andrógenos en la andropausia; el eje hormonal del crecimiento y el factor de crecimiento insulínico en la somatopausia.
