La diabetes mellitus es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, que se caracteriza por alteración en el metabolismo de la glucosa, las grasas y las proteínas. Con frecuencia, los pacientes que la padecen cursan con hiperglucemia y, además, la enfermedad arterial coronaria es la principal causa de muerte.
Las comorbilidades que se asocian con la diabetes son: sobrepeso y obesidad, hipertensión arterial sistémica, dislipidemia aterogénica y, en algunos pacientes, enfermedad vascular periférica, daño renal, neuropatía y retinopatía.
El descontrol crónico de la enfermedad se asocia con una mayor susceptibilidad a infecciones, las cuales generalmente cursan con pocos síntomas, aunque, generalmente, la hiperglucemia se magnifica, lo cual empeora el curso de las infecciones.
Desde diciembre de 2019, cuando se identificó la enfermedad producida por uno de los coronavirus (coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave o SARS-CoV-2), que ha sido llamada enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha habido algunos reportes que asocian la presencia de diabetes con un mayor riesgo de mortalidad.
El coronavirus (CoV) es un virus-ARN respiratorio leve o moderado; los segundos (de apariencia típica en forma de corona, la alta patogenicidad) afectan también las vías respiratorias inferiores, tal como el Middle East res- piratory syndrome coronavirus (MERS-CoV) o el severe acute respiratory syndrome coronavirus (SARS-CoV), incluido el tipo 2 (SARS-CoV-2), el cual es causante de la pandemia actual.
La neumonía severa se ha asociado con una rápida replicación viral, infiltración celular inflamatoria masiva y elevación de citocinas y quimiocinas proinflamatorias, las cuales producen daño pulmonar agudo y síndrome de distrés respiratorio agudo (ARDS, del inglés acute respiratory distress syndrome).
En México, la Secretaría de Salud ha reportado que la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad son los tres factores de riesgo más importantemente asociados con la muerte por infección de SARS-CoV-2.* Por otro lado, los sujetos de edad mayor a 65 años con enfermedades preexistentes como hipertensión, diabetes, enfermedad arterial coronaria o cerebrovascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedad renal tienen peores desenlaces cuando se infectan con SARS-CoV-2; sin embargo, los mecanismos de esta asociación aún se desconocen.
La enfermedad causada por el virus SARS- CoV-2 ha mostrado ser una enfermedad que se contagia rápidamente. La severidad de esta enfermedad ha variado desde una gripe autolimitada hasta una neumonía fulminante, que implica falla respiratoria y muerte. La aparición de nuevos casos es mayor en número fuera de China, lo que llevó a la OMS a declarar una pandemia. Según el sitio worldometers.info, el 20 de abril de 2020 había 2,436,811 casos reportados como positivos para COVID-19, con 638,078 pacientes recuperados y 167,278 decesos, a la fecha se contabilizan más de 250,000.