Incremento de la mortalidad por COVID-19 asociada con diabetes.

Cuando empezó la pandemia los datos de cómo interactuaban estas enfermedades eran escasos. Hoy hay diversos estudios que sugieren que los pacientes con diabetes podrían tener mayor riesgo de desarrollar complicaciones cuando presentan infección por SARS-CoV-2.

La diabetes es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza por múltiples alteraciones metabólicas y vasculares, esto puede afectar la respuesta a diversos gérmenes.

La hiperglucemia y la resistencia a la insulina promueve una mayor síntesis de los productos finales de la glucosilación, citosinas proinflamatorias y estrés oxidativo y todo esto puedo influir en una mayor propensión para contraer infecciones.

La diabetes mal controlada se relaciona con una respuesta inhibida de los linfocitos, así como un deterioro en el funcionamiento de monocitos, macrófagos y neutrófilos.

Infección por coronavirus.

Tras la exposición, los CoV se unen a las células mediante la proteína de espiga que se escinde por una proteasa de la célula huésped, lo que hace que el virus ingrese y se replique.

La enzima ECA2 se ha identificado como uno de los principales receptores del SARS-CoV-2, pero está presente en el tracto respiratorio, corazón, riñones, intestinos, neuronas, el endotelio de las arterias y venas, células inmunes y páncreas, lo que explica que ataque tantos sistemas del cuerpo.

La infección por SARS-CoV-2 desencadena condiciones de mayor estrés en personas con diabetes y esto genera un incremento en la liberación de hormonas hiperglucémicas como glucocorticoides y catecolaminas y estas favorecen el aumento de la variabilidad y la concentración de la glucosa sanguínea.

Un estudio mostró que 69% de los pacientes tuvo valores no deseables de glucosa capilar preprandial y postprandial y de estos un 10.3% sufrió al menos un episodio de hipoglucemia.

El análisis de las implicaciones de la respuesta inmunitaria en el contexto de la presencia de diabetes mellitus y su respuesta ante una infección viral pueden dar luz respecto al incremento en la severidad de la enfermedad por SARS-CoV-2 en la misma diabetes. La inmunidad innata, que es la primera línea de defensa contra el SARS-CoV-2, se encuentra comprometida durante periodos cortos de hiperglucemia y en pacientes con diabetes descontrolada, lo que permite la proliferación del patógeno en el huésped.