El oftalmólogo comenzará haciéndole un examen ocular. Le observará los párpados y la superficie del ojo. También examinará su parpadeo.
Existen muchos exámenes diferentes para el diagnóstico de ojo seco. El oftalmólogo puede realizar una prueba que mida la calidad o espesor de sus lágrimas. También puede medir la rapidez en que usted produce lágrimas.
El oftalmólogo puede pedirle que use lágrimas artificiales. Son gotas para los ojos similares a sus propias lágrimas. Puede usar lágrimas artificiales todas las veces que las necesite. Puede comprar lágrimas artificiales sin una receta. Hay de muchas marcas. Pruebe varias hasta que encuentre la que funcione mejor para usted.
Si usted usa lágrimas artificiales más de seis veces al día o es alérgico(a) a los conservantes, debe usar lágrimas libres de conservantes. Esto es debido al uso frecuente de lágrimas con conservantes, cuyos componentes químicos pueden activar una irritación de los ojos.
El oftalmólogo puede recomendarle bloquearle los ductos lagrimales. Esto hace que las lágrimas naturales se queden en los ojos durante más tiempo. Se puede introducir tapones lagrimales de silicona o gel en los conductos lagrimales. Puede retirar los tapones más adelante según sea necesario. El oftalmólogo también puede recomendar una cirugía que cierra los conductos lagrimales de manera permanente.
El oftalmólogo puede pedirle que use un medicamento recetado en gotas para ojos. Esto ayuda a maximizar el potencial de sus propias lágrimas.
Si sus ojos están irritados, su oftalmólogo puede tratar el problema. Su oftalmólogo puede recomendarle: