La telemedicina conecta eficazmente a las personas y sus proveedores de atención médica cuando la atención en persona no es necesaria o no es posible. Al utilizar los servicios de telemedicina, los pacientes pueden recibir atención, consultar con un proveedor, obtener información sobre una afección o tratamiento, coordinar recetas y recibir un diagnóstico.
En los más de 30 años que la telemedicina ha estado en uso, se ha demostrado constantemente que es una modalidad de atención segura y de calidad, una opción conveniente tanto para los pacientes como para los médicos que los cuidan, y un entorno seguro para la recolección y transmisión de información de salud personal. En combinación, estos atributos amplían dónde y cómo se brinda la atención para un sistema de salud más fuerte.
La telemedicina y la atención virtual pueden aumentar el acceso a la atención de las comunidades rurales, las poblaciones de pacientes vulnerables y desatendidas y las personas que no pueden obtener atención en persona, lo que garantiza que todos tengan acceso a una atención segura, eficaz y adecuada cuando y donde la necesiten. Por ejemplo, la telemedicina puede respaldar el acceso a una atención de alta calidad, segura y conveniente para los adultos mayores, lo que permite a las personas “envejecer en el lugar” y conectarse con un proveedor con regularidad. La telemedicina también mejora la eficiencia, ayuda a reducir los costos y permite a los proveedores de atención médica y los sistemas hospitalarios hacer más bien para más personas.
Los enfoques más utilizados en telemedicina incluyen:
Visitas virtuales: encuentros en vivo, sincrónicos e interactivos entre un paciente y un proveedor de atención médica a través de video, teléfono o chat en vivo.
Interacciones basadas en chat: comunicaciones asincrónicas en línea o de aplicaciones móviles para transmitir los datos de salud personal de un paciente, los signos vitales y otros datos fisiológicos o imágenes de diagnóstico a un proveedor de atención médica para revisar y brindar una consulta, un diagnóstico o un plan de tratamiento en un momento posterior.
Monitoreo remoto de pacientes: la recopilación, transmisión, evaluación y comunicación de datos de salud individuales de un paciente a su proveedor de atención médica o equipo de atención extendido desde fuera de un hospital o consultorio clínico (es decir, el hogar del paciente) utilizando tecnologías de salud personal, incluidos dispositivos inalámbricos, sensores portátiles, monitores de salud implantados, teléfonos inteligentes y aplicaciones móviles. La monitorización remota del paciente es compatible con la monitorización continua del estado y la gestión de enfermedades crónicas y puede ser sincrónica o asincrónica, según las necesidades del paciente. La aplicación de tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático, puede permitir una mejor vigilancia de las enfermedades y una detección temprana, permitir un mejor diagnóstico y respaldar la medicina personalizada.
Modalidades habilitadas por tecnología: las soluciones de telemedicina y atención virtual también brindan consultas de médico a médico, educación del paciente, transmisión de datos, interpretación de datos, diagnóstico digital (soporte de diagnóstico habilitado por algoritmos) y terapéutica digital (el uso de dispositivos de salud personal y sensores, solos o en combinación con terapias farmacológicas convencionales, para la prevención y el tratamiento de enfermedades).