¿Quién corre el riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto?

Cualquier persona puede desarrollar glaucoma, pero algunas personas corren más riesgo que otras.

Estas personas incluyen:

  • Los afroamericanos mayores de 40 años.
  • Todas las personas mayores de 60 años, especialmente las que son de descendencia mexicana.
  • Las personas con familiares que han tenido glaucoma.

Un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas puede revelar otros factores de riesgo, por ejemplo, si tiene la presión del ojo elevada, si la córnea está muy fina, o si el nervio óptico es anormal. Para algunas personas que tienen ciertas combinaciones de estos factores de riesgo, la medicina en forma de gotas para los ojos reduce casi a la mitad el riesgo de desarrollar glaucoma.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

Al principio, el glaucoma de ángulo abierto no tiene síntomas. No causa dolor y la visión se mantiene normal.

Sin embargo, si el glaucoma no es atendido, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes. Sin tratamiento, las personas con glaucoma pierden lentamente su visión lateral (periférica). Es como si estuvieran viendo a través de un túnel. Con el tiempo, la visión central (hacia al frente) también puede disminuir hasta que se pierde por completo. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.

¿Cómo se detecta el glaucoma?

El glaucoma se detecta a través de un examen completo de los ojos que incluye:

  • Prueba de agudeza visual. En esta prueba se usa una tabla optométrica para medir su vista a diferentes distancias.
  • Prueba del campo visual. Esta prueba mide su visión lateral (periférica). Ayuda a su oculista a determinar si usted tiene una pérdida en la visión lateral, una señal de glaucoma.
  • Examen con dilatación de las pupilas. Para dilatar o agrandar las pupilas, el oculista le pone unas gotas en los ojos. El oculista mira a través de un lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico para ver si hay señales de daño u otros problemas de los ojos. Después del examen, su visión de cerca podrá permanecer borrosa por varias horas.
  • Tonometría. Se utiliza un instrumento (vea la fotografía) para medir la presión del ojo. Para esta prueba, el oculista puede ponerle unas gotas para adormecer sus ojos.
  • Paquimetría. Se aplica una gota en el ojo para adormecerlo. El oculista utiliza un instrumento de ondas ultrasónicas para medir la densidad de la córnea.