La Hipertensión es una elevación anómala de la presión arterial que, si es crónica y no se trata, se asocia con una morbilidad y mortalidad significativas.
La hipertensión arterial se define como una elevación de la presión arterial hasta un nivel que aumenta el riesgo de lesión orgánica en distintos lechos vasculares. Puede permanecer asintomática durante un largo período, pero, con el tiempo produce lesiones, que condicionan síntomas, en diversos órganos como, los riñones, el corazón, el cerebro y ojos.
En España la prevalencia de hipertensión se estima en un 20% de la población mayor de 20 años. Sin embargo, aproximadamente solo un 50% de los hipertensos saben que lo son, de estos solo un 50% recibe tratamiento y de ellos, solo la mitad están controlados. Por lo que podemos esperar que 17-18 de cada 100 personas de más de 20 años sufran de hipertensión sin controlar, estando expuestas a todas las graves consecuencias de la enfermedad hipertensiva, especialmente a las enfermedades cerebrovasculares y a las cardiopatías isquémicas.
La hipertensión es la elevación crónica de la presión sanguínea sistólica, diastólica o ambas. En adultos se considera hipertensión cuando la presión sistólica iguala o supera los 140 mm Hg y/o la presión arterial diastólica iguala o supera los 90 mm Hg.
El odontólogo puede desempeñar un papel importante en la detección de la hipertensión y en la monitorización de su control. Si un paciente no conoce su situación, el odontólogo puede ser el primero en detectar una elevación de la presión arterial, síntomas de patología hipertensiva o ambos.
El Diagnóstico de Hipertensión y las decisiones terapéuticas dependerá del médico, sin embargo, el odontólogo puede y debe hacer determinaciones y remitir a los pacientes con cifras anómalas.
Sobre estos tipos de pacientes, cabe hacer algunas consideraciones terapéuticas importantes, referentes a la identificación, la monitorización, la reducción del estrés y la ansiedad, la prevención de interacciones farmacológicas, la detección y tratamiento de los efectos secundarios farmacológicos, como la hipotensión ortostática, y el tratamiento de los efectos de los fármacos sobre los tejidos bucales. Problemas potenciales relacionados con el tratamiento dental
Cómo debe actuar tu dentista: manejo odontológico del paciente con hipertensión arterial (HTA):
Complicaciones orales
El tratamiento dental en pacientes con hipertensión arterial en clínica varía en función de la gravedad de la hipertensión y su categoría: