Es una sustancia química, cuyo nombre científico es etanol o alcohol etílico, que está presente en todas las bebidas alcohólicas que existen. Hay que decir que siempre existe un nivel mínimo de alcohol en sangre, incluso aunque no hayamos bebido alcohol. Este etanol de la sangre procede de la fermentación de las bacterias de nuestra flora intestinal.
Cuando consumimos alcohol, toda una maquinaria de reacciones bioquímicas comenzarán a producirse en nuestro organismo. En primer lugar, el alcohol (etanol) se convierte en acetaldehído por acción de una enzima llamada Alcohol deshidrogenasa. Posteriormente, el acetaldehído se transformará en ácido acético, por acción de otra enzima llamada Aldehído deshidrogenasa. En todas estas reacciones se genera poder reductor (que equivale a unas moléculas llamadas NADH).