Componentes Del Alcohol.

El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico.

La concentración en etanol depende de su proceso de elaboración.

Existen dos formas de elaboración: las bebidas alcohólicas por fermentación (vino, cerveza, sidra) que tienen una graduación entre 4 y 15º y las bebidas destiladas (orujo, pacharán, vodka, whisky, ron o ginebra) que resultan de la destilación de las bebidas alcohólicas fermentadas y tienen una graduación alcohólica mucho más alta (entre 40 y 50º).

La tolerancia al alcohol depende en gran medida de los niveles de enzima aldehído deshidrogenasa mitocondrial (existe otra enzima del mismo tipo pero citosólica) que presente el individuo. En los países asiáticos, los individuos presentan niveles bajos de esta enzima y por eso, las personas asiáticas alcanzan un estado de ebriedad con una cantidad de alcohol que para un europeo no supone demasiado efecto.

  1. Etanol que no ha reaccionado. Va a afectar a la fluidez de las membranas biológicas (por ejemplo, las membranas de las neuronas). Bloquea los canales de sodio dependientes de voltaje en la sinapsis, con lo que influirá en la transmisión del impulso nervioso. Esto explica que ebrios, razonar o pensar nos sea más complicado de lo habitual.

  2. Acetaldehído (o etanal). Disminuye los niveles de neurotransmisores ya que reacciona con la dopamina endógena formando salsolinol. Esto explica que, cuando hemos bebido, nuestros movimientos sean mucho menos coordinados y nos volvamos bastante más torpes. Los niveles de algunas vitaminas (como la vitamina B1) también se verán reducidos.

  3. Ácido acético (o acetato). Provoca la retroinhibición de la “beta”-oxidación de los ácidos grasos de modo que se acumulan las grasas en el hígado (hígado graso).

  4. Poder reductor (NADH). El poder reductor es usado por las células del organismo para transformar la testosterona en estradiol (un estrógeno) mediante una serie de reacciones químicas de hidrólisis y aromatización entre otras. Al aumentar los niveles de estrógenos, aumenta el apetito sexual con el estado de ebriedad. Sin embargo, como los niveles de testosterona disminuyen, también lo hace la potencia sexual. De ahí el “quiero y no puedo” del que todos hemos oído hablar.

  5. Aditivos de algunas bebidas alcohólicas (aldehídos y polifenoles que dan sabores u olores agradables para el consumo). Son inhibidores, en muchos casos, de la aldehído deshidrogenasa que, como ya hemos comentado, es la enzima implicada en la tolerancia al alcohol. Si esta enzima se bloquea por consumo elevado de alcohol, llegará un momento que nuestro cuerpo tenga que eliminar el exceso de etanol por una vía alternativa a la vía química. Son los vómitos tan propios de situaciones en las que el consumo de alcohol ha sido excesivo.