Tu peso, la edad, el sexo y la cantidad de alcohol que consumes tendrán relación en la manera en que te afecta. Si consumes alcohol con moderación, los efectos a corto plazo incluyen mareos y locuacidad, así como una pérdida de las inhibiciones que a menudo llevan a la gente a hacer cosas que normalmente no haría.
Cuando consumes grandes cantidades de alcohol puedes experimentar efectos adicionales, incluyendo trastornos del habla, trastornos del sueño, náuseas, vómitos, pérdida de coordinación y aumento de la agresividad. El consumo excesivo también pueden conducir a una resaca, que por lo general se producen por la mañana después de beber. Los síntomas de una resaca incluyen dolor de cabeza, náuseas, sed, mareos y fatiga.
Pocos minutos después de haber bebido, pueden aparecer una serie de efectos, cuya manifestación varía según la cantidad ingerida y las características de cada persona. Por orden de aparición en el tiempo y en relación con la concentración de alcohol en el organismo, estos efectos serían los siguientes:
En los casos en que la concentración sanguínea de alcohol alcance o supere los 3 gramos de alcohol por litro pueden aparecer apatía y somnolencia, coma o incluso muerte por parálisis de los centros respiratorio y vaso motor.
Es cierto que cuantas más cantidad de alcohol y durante mas tiempo se haya consumido, mas problemas tendrá la persona y mas graves serán.
Los problemas físicos mas conocidos del abuso del alcohol son la cirrosis hepática o el Síndrome de Korsakoff, estos se producen cuando se lleva bebiendo incontroladamente muchos años, alrededor de 15 o 20 años pero hay que tener en cuenta que antes de que se presenten, el consumo de alcohol hace años que ha provocado problemas en esos órganos.
¿Por qué se producen estos daños físicos? Pues por una parte por el efecto irritante que tiene el alcohol en todas las partes del cuerpo, y por otros a la falta de alimentación que sufren muchas personas adictas, la mayoría están desnutridas, no poseen las vitaminas necesarias en su organismo.
En nuestro sistema nervioso el alcohol provoca muchos problemas, ya que es una sustancia toxica que invade nuestro cerebro, así como por la falta de vitaminas como la B1 o la Tiamina.
Por el consumo del alcohol se producen ciertas enfermedades de este sistema nervioso como por ejemplo la Enfermedad de Wernicke, la cual afecta a las células del cerebro responsables del pensamiento, la memoria o los sentimientos. Provocan problemas de excitabilidad, desorientación, de memoria e incluso visuales, la buena noticias es que es reversible, con lo cual con una dieta adecuada, vitaminas y evidentemente la abstinencia se puede solucionar.
La Neuropatía periférica consiste en que las fibras nerviosas de piernas y brazos están dañadas y por ello provocan dolores o calambres después de beber, es reversible y su recuperación se da cuando no se bebe y se toman vitaminas dentro de una dieta adecuada.
Por ultimo hablaremos de la Degeneración Cerebelar, la cual como su nombre indica afecta al cerebelo, que es la parte que controla y coordina movimientos y equilibrio, cuando la persona padece este trastorno sentirá dificultades para andar, es importante resaltar que en ocasiones la recuperación no siempre es 100% satisfactoria.
El tratamiento dental en pacientes con hipertensión arterial en clínica varía en función de la gravedad de la hipertensión y su categoría:
El alcohol puede producir deterioros que se pueden detectar en la memoria después de sólo haber tomado unos pocos tragos y, a tiempo que la cantidad de alcohol aumenta, también aumenta el grado de los deterioros. Grandes cantidades de alcohol, especialmente cuando se las consume rápidamente y con el estómago vacío, pueden producir una pérdida momentánea de conocimiento, o un intervalo de tiempo que la persona ebria no puede recordar detalles claves o aun sucesos completos.
La veisalgia o cruda, a pesar de ser un síndrome con muy alta incidencia, no existe a la fecha consenso en cuanto a su definición, pero hay una gran variedad de síntomas asociados, los cuales se presentan en mayor o menor proporción. Y todos relacionados por el consumo excesivo de alcohol.
Los síntomas físicos tales de taquicardia, temblor, ortostasis y la alteración de las funciones cerebrales entre las que se cuentan los trastornos del aprendizaje o del análisis de relaciones temporo-espaciales, no son en realidad los problemas que el paciente percibe como más apremiantes.
Buena parte de los síntomas relacionados a la cruda son subjetivos para cada individuo, y los mismos varían entre un episodio y el siguiente, razón por la cual ha sido difícil llegar a estandarizar una definición.
Algunos grupos de trabajo han definido la cruda como la presencia de al menos dos síntomas, los cuales se presentan luego del consumo de alcohol y su metabolismo completo, con suficiente severidad, para alterar el cumplimiento adecuado de las responsabilidades diarias.
Además de los síntomas físicos ya descritos que ayudan a llegar al diagnóstico de la etilidad, la cruda se acompaña de otra serie de cambios, que por no ser tan notorios como las alteraciones físicas, pueden pasar desapercibidos para el paciente ya que no capturan su atención por no ser de marcada intensidad, o discapacitantes.
La llamada cruda aumenta de manera significativa el riesgo de trauma por disminución del desempeño del individuo en el trabajo, en particular en aquellas profesiones que requieran ánimo vigilante, como son la operación de maquinaria pesada o de precisión, así como entre los conductores, quienes deben ser advertidos de los potenciales riesgos.
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Algunos autores habían catalogado la cruda como la manifestación aguda del síndrome de abstinencia en sus primeras fases de desarrollo. No obstante, dicha teoría ha sido rápidamente refutada debido a las diferencias en lo que respecta a los cambios hemodinámicos y hormonales que acompaña cada uno de ellos.
Algunas sustancias generadas durante la preparación del brandy, el vino, el tequila, el whisky y otros licores oscuros, están relacionados de manera directa con la severidad de la cruda o resaca. Los tragos claros o transparentes contienen menor cantidad de esos subproductos denominados congéneres e inducen guayabo en menor porcentaje, razón que explica el porqué los bebedores pesados y los alcohólicos privilegian su consumo frente a los licores oscuros.
El consumo de alcohol genera cambios en el metabolismo de los carbohidratos. Así, los pacientes con resaca o intoxicación alcohólica aguda presentan alteración del transporte de glucosa, mediado por insulina.
Los pacientes con resaca suelen presentar cambios hemodinámicos caracterizados por la presencia de taquicardia, aumento de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo y resistencia vascular periférica normal.
De otra parte, estudios neurofisiológicos han encontrado que incluso 16 horas después que las concentraciones de alcohol son indetectables en plasma, los pacientes con cruda muestran un patrón electroencefalográfico de lentificación difusa, fenómeno contrario al detectado en individuos con síndrome de abstinencia, en quienes existe hiperexitabilidad cortical.
Como no existe en la actualidad uniformidad en torno a la definición de la resaca o cruda , ni instrumentos adecuados para determinar su severidad, resulta entonces complicado comparar la eficacia de los tratamientos empleados hoy día.
Es necesario recordar que hay algunos factores que incrementan de manera considerable la severidad de los síntomas asociados como son el:
Además del consumo de bebidas rehidratantes que es sin lugar a dudas de utilidad en el manejo de la cruda, estudios encaminados a determinar la seguridad y eficacia de propanolol en el manejo profiláctico de los síntomas tales como temblor, cambios en la presión arterial, frecuencia y ritmo cardíaco, no encontraron diferencias significativas frente a placebo, si bien el volumen de participantes en cada uno de ellos no permite obtener conclusiones definitivas a este respecto.
En otro aspecto de las investigaciones algunos autores han estudiado el efecto de la administración de una carga de carbohidratos simples, que son de fácil asimilación, sobre el desempeño motor y mental de los pacientes con cruda. Los autores encontraron que la administración de glucosa antes del consumo de alcohol, reduce 50% la posibilidad de presentar alteraciones en las pruebas que miden el tiempo de reacción y la atención, pero no así en las de coordinación, en las que los participantes presentaron ligero incremento.
Un estudio doble ciego controlado con placebo evaluó la eficacia de 200 mg de ácido tolfenámico para controlar los síntomas relacionados con la cruda, encontrando que al día siguiente, los pacientes asignados al grupo de ácido tolfenámico reportaron menor incidencia de náusea, vómito o cefalea.
Otros investigadores han reportado algún beneficio en la reducción de los síntomas, mediante la ingesta de 1200 mg de vitamina B6 antes de iniciar el consumo de alcohol. Del mismo modo, han sido empleados con algún éxito sobre el control de los síntomas relacionados con la cruda, medicamentos con acción psicotrópica o sedativa