Los sellos alertan sobre excesos, pero no garantizan que un alimento sea nutritivo:
Algunos alimentos “con sellos” podrían tener derivados de ingredientes naturales, pero otros sin sellos pueden ser ultraprocesados, contener aditivos o escasos nutrientes útiles.
Ejemplos: productos etiquetados “sin azúcar” pueden incorporar edulcorantes, harinas refinadas o saturados, haciéndolos ultraprocesados.
Además, los sellos no informan sobre contenido de fibra, proteína, ingredientes funcionales o vitaminas importantes para valorar el aporte nutricional real.
Por eso es clave complementar la lectura frontal con el análisis completo de la etiqueta: ingredientes, porciones y valores nutricionales por porción y por 100 g/mL.