Diagnósticos “agnósticos al tejido”.
Algunos biomarcadores (p. ej., MSI-H/dMMR, fusiones NTRK) definen tratamientos independientes del órgano primario, lo que exige diagnósticos que no se limiten al tipo de tumor clásico y justifica paneles amplios. (Instituto Nacional del Cáncer)
2.3 Biopsia líquida y ctDNA
La biopsia líquida (ctDNA, CTCs) complementa al tejido:
Las revisiones recientes apoyan su utilidad clínica actual y discuten desafíos: sensibilidad variable en enfermedad mínima, clonal hematopoyesis como confusor, estandarización y validación para decisiones de rutina. Varios sistemas sanitarios exploran su adopción programática. (SciDirect)
3) Genética en el tratamiento del cáncer
3.1 Terapias dirigidas: del biomarcador al fármaco
El paradigma biomarcador-fármaco domina en tumores sólidos y hematológicos:
Estas indicaciones requieren diagnósticos acompañantes (companion diagnostics) validados, y su beneficio depende de la correcta identificación del biomarcador. Los marcos regulatorios (p. ej., PDQ del NCI y FDA) recogen la evidencia de respuesta y consolidan indicaciones agnósticas donde corresponde. (Instituto Nacional del Cáncer)
3.2 Inmunoterapia basada en biomarcadores
La aprobación de pembrolizumab para MSI-H/dMMR (acelerada en 2017, con consolidaciones posteriores) inauguró las indicaciones agnósticas por biomarcador; otras aprobaciones se agregaron después (p. ej., NTRK). La clave: biomarcadores predictivos (MSI-H/dMMR, fusiones NTRK; y en ciertos contextos, TMB elevada) seleccionan pacientes con altas tasas de respuesta, independientemente del tejido de origen. (U.S. Food and Drug Administration)