La magnitud del problema en México

Las enfermedades del corazón son, por amplio margen, la principal causa de muerte en México. En 2024, el INEGI registró 192,563 defunciones por padecimientos cardiacos —de un total de 818,437 fallecimientos en el país— lo que equivale a más de uno de cada cinco mexicanos que murió ese año. Pero la cifra que verdaderamente alarma a los especialistas no es el total: es la velocidad con la que crece.

En tan solo diez años, los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares aumentaron casi un 80%, pasando de 107,000 muertes en 2014 a 192,000 en 2024. La Sociedad Mexicana de Cardiología y el Instituto Nacional de Cardiología "Ignacio Chávez" calificaron esta tendencia como una crisis de salud pública, al presentar sus datos con motivo del Día Mundial del Corazón 2025.

El principal padecimiento es la cardiopatía isquémica: la enfermedad de las arterias coronarias que puede derivar en angina de pecho, infarto del miocardio y muerte súbita. Según cifras del INEGI, las enfermedades isquémicas representan el 76.4% de todos los fallecimientos cardiovasculares registrados.


¿Por qué los infartos llegan cada vez más jóvenes?

En el pasado, el infarto era prácticamente territorio exclusivo de los adultos mayores de 45 años. Hoy, cardiólogos del IMSS, del ISSSTE y de hospitales privados reportan una realidad radicalmente distinta: pacientes de 30 o 35 años con angina de pecho o infarto agudo de miocardio son cada vez menos excepcionales.

Un estudio publicado en The American Journal of Medicine reveló que una de cada cinco personas hospitalizadas por infarto entre 2000 y 2016 tenía 40 años o menos. En Estados Unidos, los infartos en personas de 18 a 44 años aumentaron un 66% entre 2019 y 2023 según datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, una tendencia que los expertos latinoamericanos replican en sus propias poblaciones.

Factores de riesgo en jóvenes menores de 45 años (evidencia clínica)

  • Tabaquismo: presente en el 60-80% de los casos de infarto en menores de 45 años.
  • Dislipidemia (colesterol o triglicéridos elevados): 25-86% de los pacientes jóvenes.
  • Historia familiar de enfermedad coronaria prematura: 20-56%.
  • Obesidad: 28-49% de los casos.
  • Hipertensión arterial: 16-63% de los pacientes jóvenes con infarto.
  • Diabetes mellitus: 4-35% de los casos.
  • Consumo de drogas ilícitas (cocaína, anfetaminas): hasta 5% de los casos.

La investigación en adultos jóvenes latinoamericanos es aún más reveladora. Un estudio observacional con 4,852 adultos de 18 a 40 años en la región encontró que el 21.5% ya presentaba enfermedad cardiovascular (hipertensión o síndrome metabólico). Los principales factores detectados fueron el sedentarismo (63.4%), la obesidad abdominal (41.2%) y el estrés percibido alto (35.8%). Quienes acumulaban tres o más factores de riesgo tenían casi ocho veces más probabilidad de desarrollar la enfermedad.