El caso especial de las mujeres mexicanas

Aunque los hombres concentran el 53.4% de las muertes por cardiopatía, el infarto en mujeres es proporcionalmente más letal. Las mujeres suelen llegar a urgencias con cuadros clínicos más avanzados, sus síntomas son más difíciles de identificar y su sistema cardiovascular se ve afectado con mayor frecuencia en vasos sanguíneos pequeños (enfermedad microvascular), lo que complica los procedimientos quirúrgicos estándar.

La Dra. Jennifer Ann Swain Saint Martin, coordinadora del Capítulo de Cardiopatía en la Mujer de la Sociedad Mexicana de Cardiología, advirtió en 2025 que una de cada tres mujeres muere por enfermedad cardiaca, una cifra 13 veces más letal que el cáncer de mama.

Factores de riesgo exclusivos en mujeres

  • Menopausia: se pierde la protección de los estrógenos.
  • Diabetes gestacional: eleva el riesgo cardiaco futuro.
  • Preeclampsia: aumenta 2-4 veces el riesgo cardiovascular.
  • Diagnóstico tardío: sus síntomas se confunden con otras causas.

Prevención: lo que sí está en tus manos

La buena noticia —y es una noticia muy buena— es que hasta el 80% de los infartos y eventos vasculares cerebrales son prevenibles mediante el control de los factores de riesgo, según la Sociedad Mexicana de Cardiología. Esto no requiere intervención médica de alta complejidad: requiere conciencia, detección oportuna y cambios sostenidos de hábitos.

Acciones de prevención primaria

  • Mide tu presión arterial al menos una vez al año.
  • Revisa glucosa en ayunas y perfil lipídico cada 1-2 años desde los 30.
  • Realiza al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana.
  • Reduce el consumo de sal, grasas saturadas y ultraprocesados.
  • Elimina el tabaco: el daño cardiovascular inicia desde el primer cigarrillo.
  • Gestiona el estrés con técnicas de relajación, sueño reparador y redes de apoyo.
  • Mantente en un peso saludable; la obesidad abdominal es el predictor más potente.
  • Si tienes antecedentes familiares de infarto prematuro, inicia vigilancia cardiológica desde los 25-30 años.

Según la Asociación Americana del Corazón: 8 esenciales para la vida

  1. Alimentación saludable.
  2. Actividad física regular.
  3. No fumar.
  4. Dormir bien (7-9 horas).
  5. Mantener peso saludable.
  6. Controlar el colesterol.
  7. Controlar el azúcar en sangre.
  8. Mantener presión arterial normal.

Si ya tuviste un infarto

La rehabilitación cardiaca —ejercicio supervisado + control de factores de riesgo— reduce hasta 30% el riesgo de un segundo evento. El tratamiento con angioplastia o fibrinolíticos en las primeras horas del infarto es clave para preservar el músculo cardiaco.


Tu corazón no puede esperar

Los infartos no avisan. Pero los factores de riesgo sí dejan señales. Conocer tu presión arterial, tu glucosa y tu colesterol no es un lujo: es una decisión que puede salvarte la vida. Habla con tu médico hoy.