
Si muestras alguna de estas señales es posible que ¡ESTÉS EN PELIGRO! Es muy recomendable que busques ayuda coméntalo con tus padres y pide ayuda profesional.
Cuándo consultar a un profesional de la salud
Hay que tratar de evitar que las relaciones entre padres e hijos se deterioren, por eso cuando unos padres no saben cómo abordar comportamientos problemáticos, es aconsejable que consulten a profesionales: psicólogos especializados en jóvenes con problemas de conducta o en adolescentes conflictivos o problemas adolescentes. No hay que culpabilizar ni a padres ni a adolescentes; se trata de problemas que surgen por la interacción de factores, como los estilos educativos de los padres y el temperamento de los jóvenes. En este sentido, es importante destacar que los problemas de los adolescentes, no son sólo de ellos, sino que afectan a toda la familia y en ocasiones se hace necesario intervenir en el plano familiar como un sistema, y no sólo en el joven problemático.
Cuando un padre o madre educa pensando que tiene en casa un adolescente conflictivo, es difícil que pueda confiar en él. Los padres necesitan apoyo y directrices para no sentirse abrumados por los problemas y darles respuesta y solución.
En la medida en la que un joven rebelde o joven problemático vaya generalizando malos comportamientos, la relación familiar se complica y el adolescente conflictivo es más reacio al cambio. Necesita seguir confiando en sus padres y que éstos sigan siendo un modelo. Cuando los problemas se complican y los padres no pueden abordarlos, en el afán de proteger a sus hijos, dejan de ser un modelo para ponerse a la altura del adolescente rebelde. A veces, también ocurre que intentando ignorar conductas negativas de los hijos, éstas se convierten en hábitos (no respetan horarios de entrada en casa, por ejemplo y los padres para no tener "broncas" dejan de castigar y reñir, por lo que no respetar horarios, se convierte en un hábito, que para cuando los padres quieren, ya no lo pueden cambiar).
