El iris es la zona coloreada del ojo, ya sea azul, verde, marrón etc. esto define el color del ojo, este color se establece durante los primeros meses de vida, por lo que todos los recién nacidos tienen los ojos de color azul grisáceo. El color definitivo se define a los dos o tres meses de vida. Si no hay pigmentación los ojos se vuelven grisáceos, en el caso de los albinos.
En el centro del ojo se encuentra la pupila, esta es de color negro; la zona blanca que se encuentra alrededor se denomina esclerótica. Se ubica tras la córnea, entre la cámara anterior y el cristalino, al que cubre en mayor o menor medida en función de su dilatación.
Esta parte anatómica del polo anterior del ojo está constantemente activa, permitiendo a la pupila dilatarse (midriasis) o contraerse (miosis), de acuerdo a la intensidad que posea la fuente luminosa. Esta función tiene como objetivo regular la cantidad de luz que llega a la retina.

El cristalino, está sostenido por unas fibras conjuntivas muy finas que a su vez están unidas al músculo constrictor del cuerpo ciliar. El cristalino se forma a lo largo de la tercera o cuarta semana de embarazo, es blando y elástico en los niños, pero se endurece con el paso de los años. El cristalino aumenta de tamaño durante toda la vida: en un individuo de 70 años es casi tres veces mayor que en un bebé.
Detrás del cristalino se encuentra el humor vítreo, una masa gelatinosa, blancuzca y transparente que ocupa la mayor parte del interior del ojo. Esta masa está rodeada por la retina, que es la túnica más interna del ojo. La retina, sensible a los estímulos luminosos, está conectada con las fibras del nervio óptico que se prolonga hacia el cerebro.
La zona que rodea el nervio óptico es la papila óptica, un área que no contiene células sensoriales y constituye el denominado punto ciego. Sobre la superficie de la retina, en el eje antero posterior del ojo, hay una depresión: la mácula lútea o amarilla, que es la zona con mayor agudeza visual.

La pupila viene del griego pupis y significa la parte central del iris. Se trata de una abertura dilatable y contráctil de color negro con la función de regular la iluminación que le llega a la retina, en la parte posterior del ojo.
La pupila es el diafragma del ojo. Los músculos ciliares que tienen forma circular y de radio, la abren o la cierran en función de la luminosidad.
La pupila en sí, es transparente, ya que es un agujero. Se ve negra ya que es el reflejo del fondo del ojo.

La córnea es una importante porción anatómica del ojo y el cristalino es un componente del ojo con forma biconvexa; constituyen el objetivo del ojo. Cuando un rayo de luz pasa de una sustancia transparente a otra, su trayectoria se desvía: este fenómeno se conoce con el nombre de refracción. La luz se refracta en el cristalino y se proyecta sobre la retina. El cristalino regula la distancia curvándose más o menos. Si el cristalino es opaco, la retina transmite una imagen borrosa. Esta patología es conocida como "cataratas".
En la retina están las células visuales, por lo que se puede comparar a una película fotosensible. La luz se transforma allí en impulsos eléctricos que el nervio óptico transmite al cerebro. Los nervios ópticos de la zona nasal de ambos ojos se entrecruzan antes de entrar en el encéfalo, formando el quiasma óptico, en cambio la zona temporal no se cruza, dejando en un lado del cerebro el sector nasal de un ojo y el temporal del otro. Luego se prolongan por las vías visuales hacia la zona media del cerebro y atravesando el tejido cerebral, alcanzan los centros visuales de los lóbulos occipitales. Se ignora que ocurre con exactitud después, pero los impulsos eléctricos se transforman en imágenes. La imagen llega invertida y deforme por las irregularidades del ojo a la retina, pero el cerebro la rectifica y podemos percibirla en su posición original.
Las células sensoriales de la retina reaccionan de forma distinta a la luz y los colores.
Los bastones se activan en la oscuridad, y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y los distintos grises. Son células foto receptoras de la retina responsables de la visión en condiciones de baja luminosidad. Presentan una elevada sensibilidad a la luz aunque se saturan en condiciones de mucha luz y no detectan los colores. Se ubican en casi toda la retina exceptuando la fóvea.
Los conos, en cambio funcionan de día y en ambientes iluminados, por lo que hacen posible la visión en los colores. En realidad hay tres tipos de conos, adaptados a cada uno de los colores azul, rojo y verde; los cuales interaccionan mezclándose para formar el espectro completo de luz visible. El pigmento de los conos es una sustancia coloreada del retinol. Los conos están concentrados en el centro de la retina mientras que la frecuencia de los bastones aumenta a medida que nos alejamos de la mácula lutea hacia la periferia.

La esclerótica, la "parte blanca del ojo", es una membrana de color blanco, gruesa, resistente y rica en fibras de colágeno. Constituye la capa más externa del globo ocular. Su función es la de darle forma y proteger a los elementos más internos.
Se caracteriza por que está formado por 3 capas:
Es la porción blanca del ojo. Tejido fuerte y fibroso que se extiende desde la córnea hasta el nervio óptico y que comúnmente se conoce como "la parte blanca del ojo".
La fóvea es una pequeña depresión en la retina, en el centro de la llamada mácula lútea. Ocupa un área total un poco mayor de 1 mm. cuadrado. El área, denominada también fóvea centralis, no posee bastones sino sólo conos, responsables de la percepción de colores. Un objeto que el ojo enfoca se fija siempre de manera tal que su reflejo se ubique exactamente justo en la fóvea centralis.
Debido a la falta de bastoncillos y la consecuente incapacidad de percibir estructuras finas bajo malas condiciones de luminosidad, resulta particularmente difícil, por ejemplo, leer un texto en la penumbra.
El humor vítreo es un líquido gelatinoso y transparente que rellena el espacio comprendido entre la retina y el cristalino. Cumple la función de amortiguar ante posibles traumas. Está compuesto en un 99.98% por agua.
Es la zona de la retina especializada en la visión fina de los detalles, nos sirve entre otras cosas para poder leer y distinguir las caras de las personas.
Se localiza en la parte posterior de la retina y tiene una extensión aproximada de 5 mm. de diámetro, quedando limitada verticalmente por las arcadas temporales. Se encuentra por lo tanto temporal al disco óptico.
La función de las coroides es mantener la temperatura constante y nutrir a algunas estructuras del globo ocular. El coroides presenta una pigmentación oscura debido a la presencia de melanina y una gran abundancia de vasos sanguíneos, lo que ayuda a absorber la luz que llega al ojo y prevenir así su reflexión
Sólo un objeto cuya imagen se sitúe en el centro de la retina (región de la fóvea) estará enfocado. Por tanto, es necesario un control preciso de la posición de los globos oculares. Seis músculos trabajan en grupo para mover los ojos arriba, abajo, en sentido central o nasal, en sentido lateral, temporal o en rotación. Estos músculos permiten enfocar unos 100.000 puntos diferentes del campo de visión.
Los rayos de luz que entran en el ojo son refractados, o reflejados, al pasar por el cristalino. En una visión normal, los rayos de luz se enfocan justo sobre la retina. Si el globo ocular es demasiado ancho, la imagen se enfoca más cerca que la posición donde está la retina. Esto se llama miopía, es decir, una persona corta de vista que no distingue con claridad los objetos distantes. La condición contraria se llama hipermetropía; se produce cuando los globos oculares son demasiado estrechos. En este caso, una imagen enfocada de forma correcta queda detrás de la retina. Estas condiciones también se pueden dar si los músculos oculares son incapaces de variar la forma del cristalino para que enfoquen los rayos de luz de forma correcta.
