Típica escena de oficina: comiste riquísimo, y después de la comida con tus compañeros, regresas a trabajar a tu lugar. De pronto, como por arte de magia, te da tanto sueño que sientes que en cualquier momento te quedarás dormido sobre el teclado, ¿te ha pasado?
Esta sensación de sueño crónico después de comer, sobre todo cuando comes pesado, es normal, y la causa de que ocurra es el proceso de digestión. A pesar de que su nombre médico es SOMNOLENCIA POSTPRANDIAL, la mayoría de las personas conocen a este fenómeno con otro nombre menos especializado: el mal del puerco, que puede contrarrestarse llevando una dieta baja en grasas.
