Abandonar un hábito insalubre, adictivo y que te trae problemas con amigos y en sitios públicos se coloca como el propósito más popular de todos. Al finalizar el año, hasta un 65% de fumadores se prometen a sí mismos intentarlo. Durante este periodo, libros como “Dejar de fumar es fácil si sabes cómo” incrementan sus ventas de manera mayoritaria. Los centros que ayudan a dejar de fumar viven su periodo dorado durante el mes de enero y los parches y chicles de nicotina se venden mucho. Si como ese 65% de fumadores tu propósito navideño es abandonar el humo, no desesperes e inténtalo de nuevo, igual 2019 es el año en que lo consigues. En términos generales se ha afirmado que anualmente 87% de las muertes por cáncer pulmonar están relacionadas con el tabaco, 82% de muertes por obstrucción pulmonar crónica (bronquitis, enfisema), así como de 21% de muertes por accidentes coronarios.

Prácticamente la totalidad del consumo actual se realiza mediante la inhalación de la combustión de los productos del tabaco. En el extremo del cigarrillo que se está quemando se alcanzan temperaturas próximas a los 1000 ºC, lo que transforma numerosos componentes originales de la planta y genera complejas reacciones químicas que dificultan la identificación completa de todas las sustancias que existen o se generan en el proceso de fumar. Recuerda que no solo te haces daño en tu persona, sino también en la gente que te rodea, que se convierten en fumadores pasivos que son los que con mucha frecuencia sufren los efectos del cigarro. Hasta ahora se han reconocido cerca de 5.000 elementos químicos tanto en la fase gaseosa como en la sólida o de partículas del humo del tabaco. Es bastante diferente la composición de la corriente principal que aspira el fumador y la secundaria que se escapa del cigarrillo al ambiente. Muchas sustancias nocivas presentes en el humo están más concentradas en esta corriente secundaria (monóxido y dióxido de carbono, amoniaco, benceno, benzopireno, anilina, acroleína y otros muchos), lo que incrementa la toxicidad de la atmósfera que genera. Los cigarros electrónicos son igualmente peligrosos y dañinos.
Chicles, parches, pastillas y otros medicamentos, sin embargo, la voluntad de abandonarlo es esencial. Si ya te decidiste a renunciar este mal hábito te recomendamos seguir estos pasos, pero recuerda que si recaes debes volverlo a intentar hasta que lo logres. Lo más importante es tu voluntad. Fija una fecha para dejar el hábito:
Dejar de fumar por completo es mejor que intentarlo paulatinamente, por ello debes fijar un día para no fumar más. Deja de fumar: A partir del día que fijaste no debes prender un sólo cigarrillo, para lograrlo debes evitar las circunstancias en donde solías hacerlo, por ejemplo al tomar café o alguna otra bebida. Debes decirlo a todos: Si los que te conocen saben de tu decisión de no fumar más, dejarán de ofrecerte cigarrillos y te darán apoyo, esto puede ayudarte a alcanzar tu meta.
Fija una rutina de ejercicio: Al ejercitarte dejarás atrás las situaciones de estrés que te producen el antojo de un cigarro. Si después de comer, acostumbrabas fumar, una caminata de 15 minutos calmará tu ansiedad y podrá ser el comienzo de una vida con ejercicio activo. Sólo por hoy: El día que decidas dejar de fumar hazlo por completo y cada día enfoca tu voluntad a dejar el hábito, recuerda que con ello estás salvando tu vida por un día más. Si requieres además de otras opciones, te aconsejamos consultar con tu médico si puedes utilizar los suplementos de nicotina utilizados como estrategia para dejar de fumar. Recuerda que el tabaquismo es un hábito difícil de abandonar, si recaes puedes intentarlo de nuevo, no importa cuántos intentos te lleves, dejar de fumar mejorará tu salud. Se ha demostrado que la práctica de Yoga también ayuda a dejar el hábito