El alcohol y la navidad
En la mayoría de celebraciones navideñas está presente el alcohol, y es que en estas fiestas es un acompañamiento que no suele faltar y del cual solemos abusar. Este abuso de alcohol produce en nuestro organismo una intoxicación etílica que es la causante de la temida y odiada resaca.
Para poder evitar la resaca y saber como tenemos que actuar frente a ella es importante que sepamos por qué se produce y como disminuiremos los efectos que tiene sobre el organismo, ya que nuestro cuerpo se verá afectado por este exceso de alcohol. Los efectos más inmediatos de la resaca suelen ser dolor de cabeza, sed derivada de la deshidratación que sufrimos...
El exceso de alcohol en la sangre suele producir una mayor pérdida de líquidos, pues deja de funcionar la hormona encargada de controlar la hidratación corporal y evitar que el riñón elimine demasiado líquido por la orina. Cuando los niveles de alcohol son elevados eliminamos más líquido y el cuerpo echa mano de las reservas del organismo bajando los niveles de hidratación del resto de órganos, por este motivo sentimos mucha sed, y es que el cuerpo nos pide hidratación.
Esta deshidratación es la causante directa del dolor de cabeza que suele acompañar las resacas, y es que al disminuir los niveles de hidratación del cuerpo, las meninges que recubren el cerebro se dilatan y son las causantes del dolor. Además, el hígado, los riñones y el intestino se ven afectados por el exceso de alcohol, pues para su digestión es necesaria una mayor secreción de sustancias ácidas, con lo que se produce una inflamación de estas partes del cuerpo que nos suelen causar dolor.
Para mitigar estos efectos lo fundamental es iniciar una dieta depurativa el día después de haber ingerido demasiado alcohol. Esta dieta simplemente se basará en caldos de verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y leche. Lo que intentamos con esta dieta es evitar forzar en exceso el organismo, para lo que ingerimos alimentos fáciles de procesar y de asimilar, no son aconsejables las purgas limpiadoras de intestino salvo las indicadas por el médico
Desde luego que la ingesta constante de agua es importante. Durante esta jornada no tenemos que probar otro tipo de líquido a excepción de zumos de naranja, tomate, limón o mandarina, que además de hidratarnos nos aportarán altas dosis de vitamina C necesaria para reponernos de la intoxicación etílica debido a la función que tiene sobre los diferentes órganos del cuerpo.
Además de no forzar al organismo en lo que a ingesta de alimentos se refiere, es importante que descansemos y no realicemos actividades demasiado extenuantes. Una siesta después de comer siempre nos ayudará a reponernos. Así como combatir el dolor de cabeza con el ácido acetil salicílico, que no dañará nuestro organismo, sino que al ser un vasodilatador mejorará la circulación sanguínea. Es importante que tengamos en cuenta estos puntos para no sufrir tras un exceso de alcohol en estas fiestas navideñas. Aunque desde luego lo más recomendable es no pasarse con el alcohol.
Quieres librarte de ese mal amigo? Así puedes lograrlo:
¿Por qué quieres hacerlo?
Para aumentar tu deseo por las bebidas sin alcohol, te muestro una lista de beneficios que obtendrás: ahorrarás dinero para comprar otras cosas, bajará tu nivel de presión sanguínea, reducirás el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, úlceras estomacales y enfermedades del hígado, podrás mantener un estado emocional estable, sentirás más energía. Ahora estas emocionado –o asustado-, esto es lo que debes hacer:
ESCRIBE TUS RAZONES: Haz una lista que incluya cosas positivas que obtendrás si apartas el alcohol de tu vida y otra con lo negativo que ocurre cuando bebes. Además escribe otra con lo que podría suceder si no te detienes (repasa el párrafo anterior para inspirarte).
PLANEA UNA META: Si nada más te limitarás al beber, elige un máximo y apégate a él. Para una diferencia evidente a favor de tu salud, sólo debes ingerir dos bebidas por día: una puede ser una botella de cerveza, un vaso pequeño de vino o un shot de tequila o bebidas espirituosas.
SI DECIDISTE ELIMINARLO: Por completo de tu vida, primero dale un descanso a tu cuerpo. Por ejemplo, divide el tiempo en semanas –y busca una recompensa al final de cada una para aumentar tu entusiasmo y poder continuar. Si eres un bebedor constante o alcohólico, deberás visitar a tu médico antes de tomar la decisión, pues sufrirás efectos secundarios graves, como el síndrome de abstinencia.
Junta toda la información y escribe en una hoja:
¿Qué quiero?: Lista de beneficios.
Lo que no deseo: Lista de riesgos, desventajas y resultados posibles.
Comenzaré el día: Coloca una fecha.
No beberé más de: Pon la cantidad por día/semana.
No tomaré estos días: Decide un lapso (Lunes-viernes).
Ahora, coloca la lista en el refrigerador o en la pared. Un sitio donde la veas con frecuencia.
Todos los días anota tu progreso bebas o no. Lleva este diario durante 3 o 4 semanas y escribe qué experimentas o cómo te sientes. Esto te hará recordar tus experiencias durante los periodos difíciles. También te ayudará a reconocer tus puntos de riesgo, los momentos donde es el alcohol más tentador para ti y quiénes son los que te orillan a beber.